Cultura

Analiza libro la relación prensa-gobierno en la época de Álvaro Obregón

Guadalajara. Con su libro “Un caudillo y dos periódicos: Álvaro Obregón”, el catedrático Bernardo Masini evidencia la relación entre prensa y gobierno en México, a la que considera “vieja, conflictiva y pocas veces distante”.

Masini es profesor del Instituto Tecnológico de Estudios Superiores de Occidente (ITESO) y se propuso buscar pistas en el pasado a partir del discurso de dos grandes diarios: El Informador, de Guadalajara, y El Universal, de la Ciudad de México.

El análisis que realizó abarca el tiempo en el que Álvaro Obregón buscaba su reelección como presidente de la República. “¿Cómo influye en la opinión pública, en el rumbo político y hasta en el asesinato de periodistas?”, se preguntó.

Para este fin, Masini revisó mil 245 recortes de prensa que mencionaron al caudillo, entre junio de 1927 y agosto de 1928, y utilizó herramientas de historiografía y de análisis del discurso para desmenuzar la posición ideológica de los dos periódicos.

El resultado es el libro “Un caudillo y dos periódicos: Álvaro Obregón como modelo de la relación entre la prensa y el poder en la Revolución Mexicana”, coeditado por el Instituto Mora y el ITESO.

Ambos diarios aún existen con una circulación importante y, según Masini, “se supone que nacieron con apoyo del gobierno carrancista hace 100 años, precisamente para apoyar al constitucionalismo”. “El Universal” surgió en 1916 y “El Informador” en 1917.

Para su tesis doctoral en el Instituto Mora, a Masini le pareció interesante investigar qué influencia tuvieron los dos periódicos en el rumbo político del país, por medio de su discurso, y cómo un análisis de las viejas prácticas podría servir para revisar a los medios masivos de comunicación el día de hoy.

“Este libro pone sobre la mesa relaciones inconfesables entre prensa y gobierno en los aciagos días de la revolución. Estas relaciones nacieron torcidas y se volvieron susceptibles de cualquier compra en su tiempo”, afirmó Gerardo Gutiérrez Cham, académico de la Universidad de Guadalajara.

La investigación de Masini quiere rascar la herida de desconfianza en la postura de los medios, una que aún no cicatriza y por eso, comentó Sofía Paláu, académica del Departamento de Estudios Socioculturales del ITESO, es importante revisitarla para pasar del entendimiento a la actuación.

“(El libro) explica el origen de un modelo de comunicación en el que hay valor económico y político en quienes lo manejan, pero también en quienes lo consumen; esta visión naturalizada de la relación entre medios y gobierno que, si no ponemos pausa, olvidamos que estas instituciones deberían estar más alejadas”, añadió la académica.

Las técnicas del manejo del discurso que estudia el libro muestran cómo la opinión pública oscila con la influencia de los medios.

“Los diarios tenían un origen particular con propios intereses”, afirmó por su parte Rodrigo Laguarda, profesor investigador del Instituto Mora.

Agregó que “aunque eran pieza importante en eso que llamamos opinión pública, tampoco podían garantizar el efecto buscado en sus lectores, porque ellos tenían la última palabra en la percepción”.

Masini se refirió a que la opinión pública siempre tendrá fronteras difusas, y que para entenderla con toda su complejidad es necesario seguir estudiando a los medios de manera disociada, sobre todo cuando dentro de ellos están los periodistas.

Fuente: Notimex