En la macaleada (con hielo)

13 diciembre, 2017

*De Saramago: Somos cuentos de cuentos contando cuentos, nada. Camelot.

Xalapa. 

Escribo estas líneas arriba de un Airbus A320, que me lleva de retorno a Veracruz, de Reynosa al Puerto más bello del mundo. Donde el huamachito florece y ahora, para asombro de muchos, pegó un frío del carajo. Mientras escucho las turbinas, conté a mis escasos pero buenos lectores que venía por una pieza de la NASA, alguno en mi Facebook dijo que venía por la Nacha, como la modelo de Brozo. No era cierto. Cuando descendimos el viernes pasado, el piloto nos dijo con singular alegría que tuviéramos cuidado al bajar y que nos agarráramos del barandal de la escalera, porque estaba nevando y el hielo nos podía hacer resbalar. Debo decir que el aeropuerto  Jara de Veracruz ya tiene gusanos, esos caminos donde ya no te mojas y al bajar del avión te deja en la terminal, vivito y coleando, y sin mojarte ni despeinarte por los canijos nortes, la remodelación que le dieron quedó rechinando de limpio, y bonito. Entre los jarochos un niño venía, y su padre le decía que por fin conocería una nevada y el hielo, suele esta zona no nevar nunca, la última fue en 1904 y llegó otra cien años después, hasta 2004, y ahora está de 2017. Y me acordé de cuando Aureliano Buendía, ante el pelotón de fusilamiento se acordó aquella tarde remota cuando su abuelo lo llevó a conocer el hielo, según relato de García Márquez en Cien años de soledad. Pero no hubo hielo, escasamente nevó muy de madrugada, como a las seis, no menos, cinco, como dijera Peña Nieto. Nevó poquito y cuando esa pinchurrienta nieve caía, se convertía en agua-nieve, y en el suelo nada quedaba. Pero sí mucho frío y llovizna. Supe que en Orizaba, con el Pico de vigía, el frío era endemoniado. Duro, con el factor humedad debió haber llegado a 5 o 6 grados, o menos como diría Peña.

La chilena en McAllen

Cenando una noche en uno de estos Red Lobster, famosos restaurantes de langostinos baratos, la joven mesera que nos atendió dijo llamarse Camila. Es chilena, llegó a esta tierra hará unos 12 años, tierra de promisión hasta que Donald Trump la ha hecho difícil. Les está pegando duro al salario de los y las mexicanas, el chófer del autobús del hotel, que nos llevaba a un sitio por una maleta, nos dijo que le han estado reduciendo horas de trabajo, aquí pagan la hora a unos 7.50 dólares, que eso les pega. Son dos los factores, el primero que desde la llegada de Trump mucha gente no llega, el temor a todo, a que te quiten la Visa y la rompan, o que te espíen el teléfono celular; el otro es que esta economía se fortalece por la llegada de la gente de Monterrey,  y unas jovencitas que aquí andaban contaron que ya les da mucho miedo venir en un viaje por carretera de un par de horas, autopista toda, de primera y de paga, no tan jodida como las nuestras de Capufe Córdoba-Veracruz, antes llegaban a Reynosa directo de  Monterrey, cruzaban el primer puente y listo. Ahora les da miedo y han tenido que dar vueltas por Laredo o Mier para cruzar a este territorio de Tamaulipas, convertido en territorio de crímenes y levantones, todos recuerdan aquel caso de los 74 levantados y muertos en San Fernando. La gente ha dejado de venir de Monterrey. Lo que ha provocado desempleo y recorte de horas de trabajo, como le hacen a Roberto, el chófer del hotel. Aún más, en Mercedes, en el Mall llamado Outlet, hay unos seis o siete locales vacíos por desocupación, las altas rentas y las bajas ventas han obligado a cerrar. Era cierto, cuando Trump amenazó a los mexicanos sabíamos que a la frontera le iba a pegar durísimo, y esta jovencita chilena nos hablaba de su trabajo, una dreamer que llegó de Santiago de Chile y está haciendo el sueño de muchos jóvenes, que muy niños llegaron y aquí ahora viven con miedo a la deportación. Por su edad, seguro no conoció a Salvador Allende y quizá en sus estudios supo de aquella odisea del presidente y conocería el discurso de las grandes alamedas, el último antes de su crimen y asesinato, o suicidio como quisieron esconder algunos, desde Radio Magallanes, aquel terrible 11 de septiembre de 1973, cuando el gorila Pinochet con la ayuda de la CIA y Kissinger y los aviones con pilotos americanos comenzaron a bombardear el Palacio de la Moneda, donde alguna vez posé en una foto en la estatua del presidente martirizado, aquel que dijo: “Sigan ustedes sabiendo que, mucho más temprano que tarde, se abrirán las grandes alamedas por donde pase el hombre libre para construir una sociedad mejor”. Y Camila nos dijo que sí había visitado Isla Negra, la casa de Neruda, allí donde los golpistas de Pinochet llegaron un día a revolotear su casa, y les preguntó el poeta:

¿Qué buscan?

“¡Armas!”, contestaron los milicos.

“Aquí las únicas armas son la poesía”, respondió el poeta universal.

ANAYA EL ROBERTO MADRAZO DE LA ÉPOCA

Cierro esta odisea en esta frontera texana, porque uno es como Juan Gabriel, a mí también me gusta mucho estar en la frontera, un picudo panista me envió la foto donde posa con Ricardo Anaya, que le hizo al Roberto Madrazo que llevan dentro y se comió la elección interna pasando sobre Margarita y Calderón y todos los que no estaban con él, y la otra foto era con Chikiyunes, haciéndole al Mhoni Vidente me dijo que ganarían las dos contiendas, la del país y la de Veracruz, le dije que la del país estaba en chino, y le hizo al Andrés Manuel López Obrador, que jura por lo más Tabasco de su pureza, que en abril o mayo, como las cerezas de los hermanos Carrión, el PRI va a declinar para ir con Anaya, porque es la manera de volver a detener al de Morena, como ya lo hicieron en el pasado. Me apostaba lo que quisiera, le dije que pronto nos veríamos y cazábamos esa apuesta. Yo digo que Anaya no gana, con todo y que exhibieron una foto del gobernador Yunes con el pelón Dante, la Barrales, lo que queda de Jorge Castañeda, y Anaya, sonriendo en muy pillín al embuchacarse esa candidatura que Mancera ni a melón les supo, pensé que Mancera era un poquito más peleador y bragado y que defendería como un perro, a la López Portillo, esa candidatura, pero ya vi que es más frío que el frío que pegó esta semana, o sea, es un flancito, por eso Dante lo arrasó y lo mandaba de Senador, cuando el mismo Dante sabía que no podía ir por esa candidatura. Ahora Meade (Mid) busca a Margarita Zavala, para una alianza y, ya se tomó la foto con Vicente Fox, un aliado más, pero no se vayan que esto se pone bueno, diría Buck Canel en el béisbol.

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