Llenan huecos históricos en novela “Moctezuma” de José Luis Trueba Lara

5 julio, 2018

México. La novela “Moctezuma” llena muchos huecos, hasta hace poco tiempo existentes a lo largo de la vida de dicho personaje, y bien puede dividirse en dos partes: una imaginativa, que cubre los primeros años del tlatoani, y otra con rigor histórico, aseguró su autor José Luis Trueba Lara.

“Moctezuma fue un gran gobernante que vivió en un mundo que no pudo entender, y ese mandatario estaba obligado a hacer cosas horribles, como conquistar, matar y destruir a sus oponentes, porque en la guerra y en la política así eran las cosas, sólo el más fuerte sobrevivía, y sobrevivía quien lograba acabar con sus enemigos”, explicó Trueba Lara, autor de libros de historia, política, ensayo, divulgación de la ciencia, reportaje y novela.

El líder político sobrevivió a todo, salvo en el último instante; fue un tipo brillante y poderoso, pero muy incomprendido.

“Tuvo una vida intensísima en apenas 50 y tantos años, y este libro marca una distancia enorme entre el Moctezuma que presenta la historia oficial y el que se puede conocer a través de la investigación y el quehacer de la novela; tampoco se trata de reivindicarlo, pero sí de leerlo y comprenderlo de manera distinta”, afirmó.

El entrevistado advirtió que “Moctezuma” es una suerte de discurso en contra de la historia de buenos y malos, “una historia que busca comprender por qué pasan las cosas es más interesante”, anotó Trueba Lara.

En ese sentido, delineó el perfil de los lectores para esta nueva entrega. “Propongo tres tipos: el que se quiere entender del acontecer cotidiano en la época de Moctezuma, con historias de alcoba, alcohol e infidelidad”.

El segundo, añadió, es el que gusta de la novela histórica, porque aquí aparece un personaje visto desde una perspectiva nunca antes imaginada, y el tercero es aquel lector al que le gustan las aventuras, pues ésta es así.

“De pilón, los lectores podrán asomarse al mundo azteca con la vida cotidiana del pueblo y de los gobernantes, escenarios poco conocidos en su realidad, con sus rituales, costumbres y manera de expresarse”, aseguró.

No recomendó su novela; sin embargo, dijo que “esta entrega es para divertirse, conocer y descifrar la vida y la obra de Moctezuma. Es para un lector que anda por el mundo queriendo que le cuenten historias llenas de datos, situaciones y personajes reales cuyos huecos han sido llenados a partir de las licencias que otorga la ficción, la imaginación y la novela”.

El escritor y editor mexicano parece llevar al tlatoani tomado con su mano izquierda y al lector con la derecha, debido a que en esta novela, donde el poder y la ambición son los elementos que amalgaman el texto, se escucha hablar a Moctezuma con las mismas voces y palabras que están incluidas en otros muchos textos del siglo XVI en este territorio; el lenguaje de ese soberano es retomado por el autor para presentarlo en su justa dimensión.

De esa manera, en “Moctezuma”, de José Luis Trueba Lara, la tradición condena a ese personaje que ha sido motivo e inspiración de libros, ensayos, óperas y esculturas.

“Fue el fanático que tembló ante las profecías, el traidor que entregó el poder al invasor, y el cobarde que sólo mereció la muerte más ignominiosa. ¿Cómo explicar que la caída de Moctezuma haya ocurrido en el momento de mayor esplendor del mundo mexica?”.

Esta novela indaga sobre la vida del gobernante, sobre todo en los hechos poco conocidos que precedieron a la Conquista. Desde las circunstancias peligrosas de su nacimiento hasta el encuentro con Hernán Cortés y Malintzin, pasando por su educación, carrera militar y los embrollos de la intriga política; “Moctezuma” es el retrato de un personaje complejo y fascinante, y la visión de un imperio que pasó de la apoteosis a la derrota.

Sobre José Luis Trueba Lara cabe señalar que es escritor, periodista, editor, profesor e investigador universitario, y ha ejercido la docencia en las universidades Intercontinental, Tecnológica de México y Nacional Autónoma de México.

Igualmente colaboró en los periódicos “El Nacional”, “unomásuno” y “La Jornada”, así como en los suplementos culturales la “Jornada Semanal”, “Sábado” y “Lectura”. Prefiere estudiar a los personajes históricos “malos” y no a los “buenos”.

Fuente: Notimex