Quiebra de Lehman Brothers deja lecciones: Dave Lafferty

13 septiembre, 2018

México. A dos días del 10 aniversario del evento clave de la crisis financiera global en 2008, la quiebra del gigante estadounidense Lehman Brothers, los inversionistas podrían preguntarse si se ha aprendido algo de los errores pasados.

A decir del estratega en Jefe de Inversiones de Natixis Investment Managers, Dave Lafferty, a través de las diversas perspectivas de quienes definen las políticas, de los inversionistas y mercados, la respuesta es decididamente ambigua.

El especialista de la compañía de gestión de activos y fondos de inversión de origen francés considera que un análisis histórico de cualquier crisis, probablemente no será concluyente y no brindará muchas soluciones.

De acuerdo con un artículo escrito por Lafferty a propósito del 10 aniversario del colapso de uno de los bancos más importantes de Estados Unidos, las enormes fallas bancarias siguen siendo un riesgo, particularmente en la periferia de Europa y los mercados emergentes.

“Al final, podría ser afortunado que los mayores bancos hayan mejorado su capacidad de absorber pérdidas, ya que los bancos centrales ciertamente tienen menos facultades para evitarlas”, dice.

Afirma que hoy los inversionistas son más cautelosos y por tanto es más probable que cambien de opinión cuando la volatilidad se asome de nuevo. “Comprar y mantener” ha pasado de ser una máxima confiable a un triste lugar común que muchos inversionistas ya no pueden acoger.

Agrega que a medida que las actitudes de los inversionistas han cambiado, también lo han hecho los mercados, y debido a que el fracaso de Lehman fue en partes iguales una crisis de crédito y de liquidez, los inversionistas han llegado a exigir una mejor protección y mayor liquidez en sus inversiones.

Todo lo que los involucrados y tomadores de decisiones en cuanto políticas pueden hacer, señala Lafferty, es esperar que el sistema sea más flexible y por tanto menos frágil cuando llegue la próxima crisis.

“En este sentido, solamente podemos concluir que ha habido muy pocos cambios desde los días de Lehman. Si bien los consumidores no están peor que antes, los niveles de deuda corporativa y soberana sólo se han elevado desde la crisis, sostenidos por tasas de interés artificialmente bajas”, indica el experto.

Refiere que los bancos han identificado cierto ritual con respecto a conformar capital o plusvalía, pero gran parte de la deuda simplemente se ha trasladado a los mercados de bonos.

En tanto, los inversionistas de valor de la vieja escuela que estaban dispuestos a asumir la caída son cada vez más pocos, reemplazados por analistas cuantitativos y algoritmos que venden (o van a corto plazo) a la primera señal de dificultad.

“El colapso de Lehman trajo consigo muchos cambios positivos, pero al final, el sistema financiero global no parece menos afinado ahora que hace una década”, concluye Dave Lafferty.

Fuente: Notimex