Recuento

16 abril, 2018

Por Ángel Martínez Armengol

El mensaje de los obispos

El mensaje de los obispos católicos de Veracruz en el que llaman a participar en el proceso electoral del presente año incluyó un párrafo que tiene múltiples lecturas:

“Es un deber de conciencia para el ciudadano no dejarse llevar por las apariencias, ni por quienes buscan comprar su voto a través de presiones o a cambio de dádivas o promesas de cargos políticos, o por la pretensión de perpetuar sin mérito a las mismas familias o grupos en el poder.” (El énfasis es mío).

¿A qué se habrán referido los jerarcas católicos con ese mensaje? ¿En qué familias que buscan perpetuarse en el poder están pensando? ¿Será que tiene dedicatoria el párrafo en cuestión? ¿Acaso tiene jiribilla la alusión a “las mismas familias”? ¿O fue pura coincidencia, pura gana de enfatizar el hecho de que muchos de los actuales candidatos y candidatas son parientes cercanos, directos o indirectos de algunas autoridades o dirigentes políticos en ejercicio?

Los once obispos veracruzanos, entre titulares, eméritos y auxiliares, emitieron ayer domingo su tradicional mensaje conjunto de Pascua que alude en esta ocasión al proceso electoral en ciernes, tanto federal como estatal. Los pastores exhortan a su feligresía, en tanto ciudadanos con capacidad de elegir a sus futuras autoridades a “que sea el bien de todos el que ilumine y motive nuestro voto personal, libre, secreto, razonado, acompañado del mejor discernimiento de cada ciudadano, buscando cuál opción puede propiciar el mayor bien posible”.

Ponen énfasis en lo que aseguran son las preocupaciones más urgentes para los ciudadanos como “el respeto y la defensa de la vida en todas sus etapas, la familia natural y el derecho de los padres en la educación de sus hijos”.

También resaltan como prioridad para la grey católica, “la necesidad de atender los derechos humanos de todos, particularmente de la mujer, de los migrantes, los campesinos, los indígenas y los más desfavorecidos. Son también muy importantes el cuidado de la ecología y del medio ambiente: agua, flora y fauna; la supervisión transparente de proyectos que tienen impacto ambiental, protegiendo las poblaciones de empresas que buscan sus intereses económicos a costa del bien de las comunidades locales”.

Piden que los candidatos hagan propuestas claras, presenten plataformas objetivas y realistas, y que sus compromisos los puedan cumplir además de exhortarlos “a evitar el juego sucio de los ataques o descalificaciones sin fundamento, que no corresponden a una democracia seria y madura”.

Pero no se detienen ahí. Sabedores de que en las parroquias más alejadas o distantes de la geografía estatal no falta algún párroco que se le pase la lengua en las homilías o declaraciones públicas, los obispos hacen un llamado a los sacerdotes veracruzanos a evitar que en las iglesias o recintos religiosos se realicen actividades que pudieran ser o aparecer como un apoyo a un partido o candidato.

Y les recuerdan también que “no es nuestro papel hablar en favor o en contra de ningún candidato o partido político en particular; hemos de respetar la libertad de los fieles laicos en sus opciones políticas, dentro de un pluralismo de partidos. Para esto podrá favorecer esta conciencia el promover talleres de participación ciudadana a favor del voto totalmente libre y responsable”.

Como quien dice, la iglesia se reserva el derecho de realizar actividades encaminadas a fomentar la participación política y electoral responsable de sus feligreses y esto tiene un sentido muy claro que se pone de manifiesto en el mismo comunicado:

“Habremos de discernir cuál opción puede conducirnos a tener acceso a la paz, la seguridad, a la confianza y la justicia, al respeto de los derechos humanos y a la solidaridad real con los pobres y excluidos. El respeto a la dignidad de toda persona y sus derechos humanos deben llevarnos a que la búsqueda del bien común sea siempre el “fin y criterio regulador de la vida política” (Juan Pablo II, Carta Encíclica. Centesimusannus, 46).

Ahí vienen las otras campañas

Estamos a cosa de 14 días para que se inicien las campañas por la gubernatura del Estado y las diputaciones locales de mayoría (que son las que importan porque las de representación proporcional no necesitan de campañas: la curul la tienen garantizada quienes vayan en los primeros lugares de las listas registradas por los partidos).

Estas campañas se sumarán a las que ya están transcurriendo para la Presidencia, las Senadurías y las diputaciones federales que, en términos generales, trascurren sin mayor entusiasmo ni atractivo. En general resaltan los dimes y diretes entre los candidatos presidenciales y las decisiones polémicas, absurdas y duramente criticadas del Tribunal Electoral federal.

Pero ahora que arrancarán las campañas locales se espera que la cosa cambie y que el interés por las propuestas y ofrecimientos de los candidatos sea mayor. Hasta ahora, los cuatro aspirantes a la gubernatura han guardado prudente silencio y un perfil más bien bajo aunque de repente saltan a la palestra voluntaria o involuntariamente.

Por ejemplo desde hace un mes cada de cuando en cuando circulan supuestas encuestas de opinión en las que marcan tendencias de preferencia electoral entre los cuatro candidatos, que son claramente inducidas o alentadas desde alguna de las opciones políticas (la que lleva ventaja sobre las otras).

O como en este fin de semana que el candidato panista Miguel Ángel Yunes Márquez recibió en un acto público el apoyo de una organización integrada por priistas de la vieja guardia, mismos que durante los años de bonanza tricolor disfrutaron a sus anchas de posiciones políticas, acceso a recursos presupuestarios y concesiones públicas o privadas para florecer sus negocios personales. Hoy que ya no ven en su antiguo partido una opción que les garantice la continuidad de dichas prebendas han decidido cambiar de bandera. Es de sabios cambiar de opinión, dice el dicho. Y cuando se trata de supervivencia política, mucho más.

El otro caso registrado este fin de semana en el partido de futbol de los Tiburones Rojos que ayer domingo sostuvieron contra los Panzas Verdes de León, fue la asistencia del candidato morenista Cuitláhuac García Jiménez. De acuerdo con algunas publicaciones en la red de Facebook, “el Cuic” estuvo en una de las gradas del “Pirata”, con la playera del “Tibu”, acompañado solo de un par de colaboradores y entró y salió del estadio sin mayores aspavientos ni nadie que lo reconociera, lo que despertó la crítica de los feisbukeros respecto de la popularidad del personaje político.

Así los temas de la campaña que aún no arranca formalmente.

Twitter: @AngelArmengol