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Nueva librería de FCE, bitácora del retorno de la historia de las letras entre Medellín y México

8 septiembre, 2018

Medellín. La nueva librería del Fondo de Cultura Económica (FCE), Fernando Del Paso, que se abrió en esta ciudad en alianza con la Biblioteca Pública Piloto (BPP), es la bitácora del retorno de la historia de las letras entre Medellín y México.

Las puertas de esta librería están abiertas para los miles de lectores desde este sábado en un espacio de la BPP, fundada en 1952 gracias a un convenio celebrado entre la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco) y el gobierno de Colombia.

Desde entonces la BPP es el principal referente cultural de la segunda ciudad más importante de Colombia, después de Bogotá, y se consolidó como modelo de bibliotecas para poblaciones de escasos recursos en África, India y América Latina.

La inauguración de la librería se hizo con la presencia de José Carreño Carlón, director general del FCE; la embajadora de México en Colombia, Blanca Alcalá Ruiz; la directora de la BPP, Shirley Milena Zuluaga, y el gerente general del FCE-filial Colombia, Álvaro Velarca.

El director general del FCE explicó en entrevista con Notimex que la ciudad de Medellín es un centro cultural muy atractivo que está produciendo sus “propios escritores, creadores, es una comunidad altamente lectora (…) La llegada a Medellín tiene que ver con otra veta de expansión del Fondo de Cultura Económica”.

En el caso de Medellín fue la propia comunidad y la BPP que tomaron la iniciativa de invitar a la casa editorial mexicana para que montara una tienda aprovechando un espacio en el proyecto de renovación de los espacios de la sede principal de la biblioteca, localizada en el sector occidental de la ciudad.

El FCE, dijo Carreño, hizo los estudios de viabilidad de la alianza y “vimos interés, mercado, y el otro aspecto valioso para atender era la comunidad de lectores y luego llegamos a un acuerdo con la Biblioteca”.

Las dos instituciones tienen una historia de hermandad en lo cultural, literario, y como “vehículo para ayudar a restablecer el tejido social lesionado por fenómeno de la violencia y de las bandas criminales”, subrayó Carreño, quien recordó que el FCE retomó la experiencia de la BPP de las Bibliotecas Ciudadanas, que se replican en México, en particular en Michoacán.

Es una alianza con “ideales y proyectos comunes, que ahora se culmina con la apertura de la librería (…) Esta alianza la estamos renovando con mucho vigor y entusiasmo”, externó.

Recordó que la llegada del FCE a Colombia, se hizo por Medellín a través de la tradicional librería Continental de la época hasta que en 1975 la casa editorial se constituyó como agencia en la ciudad de Bogotá.

“El Fondo de Cultura Económica en Colombia nació en Medellín y ahora vuelve a través de la Biblioteca Pública Piloto, renovada de una manera espectacular. La Biblioteca y el Fondo son instituciones sin ánimo de lucro. Las filiales internacionales del Fondo no se abren para desplazar a autores, libreros de un país o de otros con fines coloniales y de lucro”, enfatizó Carreño.

Las multinacionales del sector editorial son instituciones lucrativas que repiten doctrinas neocoloniales que “distribuyen los libros de nuestros autores solo en el ámbito intramuros de la frontera porque no les parece atractivo la misión del FCE, que es la circulación nuestros bienes culturales”.

La embajadora mexicana en Colombia consideró en el acto de apertura de la Librería Fernando Del Paso que es una “iniciativa que ratifica el compromiso que tenemos ambos países por la cultura, por lo que encierra en el presente y futuro”.

Destacó que la librería del FCE lleve el nombre del escritor mexicano Fernando Del Paso, quien se ha “convertido en un referente de las letras mexicanas, que combina el tema de la política y el humor, que al final del día nos hace reflexionar”.

Para la directora de la BPP, Shirley Milena Zuluaga, la nueva librería es una especie de “bitácora del retorno de la relación de la ciudad y el Fondo, que se remonta a nuestra recortadísima librería Continental y porque existe “entre México y Colombia una alianza de trabajo colaborativo para el libro, las letras, y la cultura.

“Los libreros, los escritores y los artistas reciben hoy una noticia que llegará con toda la vitalidad, y con propósitos comunes de la Biblioteca Pública Piloto y el Fondo de Cultura Económica: proporcionar libre acceso a la información. Promover el rescate, comprensión, difusión y defensa de las diferentes expresiones latinoamericanas, nacionales, regionales y locales”, dijo.

Esta alianza es “una ventana de posibilidades para los escritores antioqueños en sus recorridos por Latinoamérica e Iberoamérica, orientando las acciones conjuntas a la creación, transmisión y discusión de valores e ideas, así como a la formación de lectores, estudiantes y profesionales.

“Juntos le daremos vitalidad a nuestro espíritu fundacional de una Biblioteca piloto de la Unesco para América Latina. En esta alianza compartiremos desde nuestros programas y agendas focos de atención de nuestro nuevo Plan Estratégico: Una Biblioteca Pública Piloto como Centro de Pensamiento e Ideas, de la Memoria y el Patrimonio Vivos, que sea un espacio natural para los aprendizajes y la co-creación”, apuntó.

“Todo esto se materializará de manera conjunta para los ciudadanos de Medellín, con una agenda de conferencias, conversatorios, lanzamiento de libros, exposiciones, talleres, presentaciones artísticas, cine, festivales, ferias y otras actividades”, concluyó la directora de la BPP.

En este regreso del FCE a Medellín era necesario que el nutrido público de ciudadanos de la ciudad de todas las edades y niveles socio-económicos tuvieran una reseña histórica del pasado y presente de la casa editorial mexicana, que es la primera de América Latina y una de las más destacadas a nivel mundial.

El invitado especial para esta reseña histórica fue el historiador mexicano Javier Garciadiego, quien dictó una conferencia magistral sobre los orígenes del FCE y sus transformaciones en sus 84 años de existencia.

Para Garcíadiego, el FCE fue “la multiplicación de los libros”, con la influencia del exilio español que jugó un papel preponderante en las dos primeras décadas de la existencia del sello editorial, que en sus orígenes fue monotemático, dedicado solo a temas económicos.

El FCE dejo de ser, sostuvo, una casa restringida a temas económicos y pasó a una editorial que abarca todas las disciplinas de las ciencias sociales a nivel mundial. Entre 1934 y 1936 había aparecido 12 números de la revista económica, que era el objetivo y otros libros de economía.

En 1937 aparece el primer título que no era de economía sino sobre política, en 1938 aparecen otros dos y en 1939 cuando el FCE rompe de forma definitiva con la línea monotemática con textos económicos.

En 1939 inicia un giro “definitivo al dejar de ser una editorial de temas económicos y convertirse en una empresa que se aventuró a difundir libros de todas las ciencias humanas y sociales, de política, sociología e historia”.

Entre 1942 y 1945 aparecieron “los primeros de filosofía, antropología. El crecimiento del Fondo de Cultura Económica en el decenio del 40 fue doble: Creció como empresa, con más empleados y creció sobre todo en interés temático”.

“Todo estuvo relacionado con la derrota del bando republicano de la Guerra Civil y al arribo masivo de los exiliados españoles. Antes había llegado una docena de ellos y vencido el bando de los republicanos hacia marzo de 1939, el exilio fue masivo superior a 20 mil personas, cientos de ellas intelectuales”, añadió.

La Casa de España “se convirtió en el Colegio de México y allí también se transformó el Fondo de Cultura Económica”, puntualizó el historiador mexicano.

Para cerrar el acto de inauguración, el invitado especial fue el Mariachi Antiguo de Acatic & Lumen Lab. Tecuexe Band, que mostró un abanico del folclor de Jalisco, entre pastelitos, vinos y tequila reposado mexicano.

Fuente: Notimex


Galardonan a alumno de la UNAM con Premio de Novela Juvenil

2 septiembre, 2018

México. El estudiante de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) Samuel Segura Moreno recibió el Premio de Novela Juvenil “Universo de Letras 2018”, por su segunda novela titulada “Maldito sea tu nombre”.

Este galardón es otorgado por Coordinación de Difusión Cultural (CDC) de la UNAM y el Fondo de Cultura Económica (FCE). El alumno será distinguido en la edición 2018 de la Feria Internacional del Libro (FIL) de Guadalajara, de acuerdo con un comunicado.

La obra aborda el tema de los músicos metaleros, a los que describe como cualquier otra persona, a través de una mujer baterista de una banda de death metal, describió el ganador.

“Existe un prejuicio de que el metalero no expresa sus afectos; a eso me he enfrentado, incluso cuando di a leer la novela a varios colegas, no percibían que el personaje tuviera sensibilidad literaria, por eso incluí fragmentos reales de canciones de bandas como Slayer, de las más brutales: hay frialdad en las letras, las frases están llenas de odio, pero también de pasión, honestidad y corazón”.

El título del libro surgió de la letra de una canción de un grupo español emblemático para el rock en general.

Samuel es baterista y letrista de la banda Asedio, con la que lleva más de 13 años y tres discos grabados; de ahí decidió llevar lo estridente del rock a la literatura. A su novela le invirtió tres años, la última parte fue apoyada por el también músico Armando Vega Gil, en su taller literario.

Fuente: Notimex


Se cumplen 101 años del natalicio del gran escritor Juan Rulfo

16 mayo, 2018

México. Reconocido por su obra maestra titulada “Pedro Páramo”, el escritor mexicano Juan Nepomuceno Carlos Pérez Rulfo Vizcaíno, fue admirado y reconocido por escritores universales; de una personalidad tímida, ensimismada; reacio a las entrevistas, y en las que dio, fue parco en su hablar.

A 101 años de su natalicio, es recordado como ícono de la narrativa hispanoamericana del siglo XX.

Juan Rulfo nació el 16 de mayo de 1917 en Acapulco y de acuerdo con el portal “www.escritores.org”, debido al cambio de residencia por la violencia revolucionaria, el escritor obtuvo su registro en la Ciudad de Sayula, Guadalajara.

Rulfo fue hijo de Juan Nepomuceno Pérez Rulfo y María Vizcaíno Arias, quienes contrajeron nupcias el 31 de enero de 1914.

Su familia, compuesta también por sus hermanos Severiano, el mayor, y Francisco y Eva, se estableció en 1919 en San Gabriel, donde cuatro años después sería asesinado su padre.

Estudiante de primaria en la escuela de las monjas Josefinas, muy pequeño Juan emprendió sus primeras lecturas en la biblioteca que un cura de nombre Irineo Monroy había depositado en la casa de su madre en 1926.

Cuando cumplió 10 años fue enviado por su madre, junto con su hermano Severiano, a un internado de la capital del estado de Jalisco para continuar sus estudios.

Después de abandonar el internado, en 1932, y tras su fallido intento por ingresar a la Universidad de Guadalajara; en 1934 se trasladó a la Ciudad de México, donde asistió como oyente a los cursos de Historia del Arte en la Facultad de Filosofía y Letras, lo que aumentó su interés por la cultura autóctona mexicana.

A partir de ese momento se sabe de la actividad literaria de Rulfo, que es seguida muy de cerca por Hernández, quien en 1940 llevó a la revista “Romance”, dirigida por Juan Rejano, algunos fragmentos de la novela del jalisciense “El hijo del desaliento”, que no se publican, y de la cual sólo se conoce el fragmento que lleva por título “Un pedazo de noche”.

Luego de realizar algunos viajes por el país, Juan Rulfo regresó en 1941 a Guadalajara, donde se estableció y colaboró, junto con Efrén Hernández, en la revista “América” de la Ciudad de México.

Luego de colaborar en esta revista, dio paso a la publicación de sus obras más relevantes. Según “www.buscabiografias.com”, en 1942 aparecieron dos de sus cuentos en la Revista Pan; los cuales se integraron en “El llano en llamas” (1953).

De acuerdo con una carta que envió a su novia Clara Aparicio, un editor rechazó en 1947 su cuento “Es que somos muy pobres”, con el argumento de que es “subido de color”.

A su futura esposa también le confesó que intentaba escribir “algo” que se llamaría “Una estrella junto a la Luna”, que se convertiría después en la reconocida novela “Pedro Páramo”.

Pese al rechazo del editor, en ese año el cuento es publicado en la revista “América”. En sus cartas a Clara, Rulfo habla de sus actividades como fotógrafo aficionado, de sus viajes seguidos a los volcanes cercanos a la Ciudad de México y de su intento de trabajar en la industria del cine. Asimismo, de sus compras de libros y de su asistencia a conciertos sinfónicos, al ballet y al cine.

Un mes antes de cumplir los 31 años, Rulfo se casó con Clara Aparicio y es en ese mismo 1948 cuando se publicó su cuento “La cuesta de las comadres”, del cual semanas antes fueron leídos algunos fragmentos por la radio.

En tanto, sus primeras fotografías las publicó en 1949; mientras que en 1968 expuso una pequeña colección de sus fotos en Guadalajara. Fue hasta 1980, cuando su exhibición en el Palacio de Bella Artes acercó al público una parte de su creación.

A finales de los años 40, Juan Rulfo ingresó a la llantera Goodrich Euzkadi como agente viajero, donde se hizo presente su destacada labor fotográfica.

De 1952 a 1953 cubre su primer periodo como becario del Centro Mexicano de Escritores y del 53 al 54 el segundo.

Su primera obra publicada en forma de libro fue en el Fondo de Cultura Económica (FCE), casa editorial bajo la cual en 1953 apareció “El llano en llamas”, con 15 cuentos.

El volumen fue incrementado en su edición de 1970 con los cuentos “La herencia de Matilde Arcángel” y “El día del derrumbe”, aparecidos en revistas en 1955, el primero con algunos cambios respecto a su primera aparición.

A mediados de 1954, Rulfo entregó al Centro Mexicano de Escritores una copia mecanográfica, con unas pocas correcciones a mano, de la novela que en ese momento llevaba el título de “Los murmullos”, y que en entrega posterior al FCE cambiaría por el de “Pedro Páramo”.

Pasajes de este su trabajo de más largo aliento habrían de aparecer ese mismo año en las revistas “Letras patrias”, “Revista de la Universidad” y “Dintel”, y no fue sino hasta 1955 cuando fue publicada íntegra por el FCE.

En 1957, se desarrolló como editor en el Instituto Nacional Indigenista (INI) en la Ciudad de México.

Considerado como uno de los exponentes de la literatura universal, Juan Rulfo es autor de obras como “La vida no es muy seria en sus cosas” (1945). Además, algunos de sus cuentos fueron llevados a la pantalla grande, ejemplo de ello es “Tlapa”, filme que se dio a conocer 1956.

Por lo anterior, la página web “www.biografiasyvidas.com”, señala que Juan Rulfo también escribió guiones cinematográficos como “Paloma herida” y “El gallo de oro”. También fue cinefotógrafo y asesor histórico en la filmación de “La escondida” (1955) de Roberto Gavaldón.

Entre las distinciones que recibió el escritor mexicano se encuentran el Premio Xavier Villaurrutia (1956) y el Premio Nacional de Literatura en México (1970).

Rulfo falleció el 7 de enero de 1986, no sin antes ser publicado su libro de fotografías “Inframundo” (1981) y recibir en 1983 el Premio Príncipe de Asturias.

Fuente: Notimex


Homenajea FCE a  fotógrafo de “El Bogotazo”

11 abril, 2018

Bogotá. El Fondo de Cultura Económica (FCE), filial Colombia, presentó el libro y la exposición grafica “Archivo Gaitán”, del autor Luis Alberto Gaitán (Lunga), que forma parte de la memoria de “El Bogotazo”, el 9 de abril de 1948, cuando fue asesinado el caudillo, Jorge Eliecer Gaitán.

Luis Alberto Gaitán fue uno de los fotorreporteros más importantes del siglo XX en Colombia, quien estuvo activo en su ejercicio profesional desde los años treinta para registrar con su lente los principales sucesos de la vida política, social, cultural, deportiva y judicial de este país suramericano.

El hecho histórico más importante de los primeros 50 años del siglo XX, fue el asesinato de Gaitán, el candidato presidencial del Partido Liberal, y la violencia que se desencadeno horas después del magnicidio, que se conoce en Colombia como “El Bogotazo”.

La asonada pública conocida como “El Bogotazo”, la época de El Dorado futbolístico, cuando el grueso de los mejores futbolistas argentinos militaron en clubes colombianos; la entrega de guerrilleros liberales de los años cincuenta, la violencia política en departamentos como Tolima y Norte de Santander, fueron registrados por la cámara de Lunga.

Pese a que Lunga gozó de un inmenso prestigio en vida, “nunca se recogió su trabajo y ni siquiera se le hizo una exposición. Este libro es, pues, una verdadera primicia porque le permitirá al público nacional redescubrir al autor de ciertas imágenes icónicas de nuestra historia”, sostuvo el editor del FCE-Colombia, Mario Jursich Durán.

“Estamos ante el más conocido de los desconocidos fotógrafos colombianos”, sostuvo Jursich Durán, quien presentó el libro y la exposición fotográfica, junto al hijo de Lunga, Germán Gaitán y el escritor Juan Gabriel Vázquez, quien publicó la novela sobre el 9 de abril titulada “La forma de las ruinas”.

Las fotografías de Lunga en los últimos 60 años son utilizadas en textos históricos, de literatura, revistas, pero casi nadie le ha dado los créditos al autor, uno de los mejores reporteros gráficos del siglo XX en Colombia.

Para Jursich Durán, el 9 de abril “fue un parte aguas en la historia de Colombia, pero no sabemos qué hubiera pasado en la historia de Colombia, si Gaitán hubiera seguido vivo. Está claro que nada fue igual antes y después del 9 de abril”.

En el conversatorio en la sede del FCE, German Gaitán, recordó que su padre salió de la casa el 9 de abril después del almuerzo y regresó tres días después con la camisa ensangrentada y cargado con su material fotográfico, que se convirtió en uno de los más importantes archivos gráficos de ese momento de la historia de Colombia.

“Mi padre, recordó, salió a la calle y duro casi tres días fuera, cuando regreso a la casa mi madre lo daba por muerto. El llego con una chaqueta (chamarra) café de cuadros, untada de sangre, en el lado izquierdo y le dijo a mi madre que había cargado al hombro a otro fotógrafo que habían herido con bala de fusil, el fotógrafo era Parmenio Ramírez y lo dejo en una farmacia de la calle 13”.

Para German Gaitán, su padre “arriesgo la vida y la estabilidad de su familia al arrastrarse por las calles en medio de los silbidos de las balas, de los fusiles oficiales, porque los civiles se defendían con palos y machetes”.

Para el escritor Juan Gabriel Vásquez, el 9 de abril de 1948 “moldeo la vida de los colombianos con mucha fuerza, en la segunda mitad del siglo XX. El 9 de abril se convirtió para mí en una serie de relatos incompletos e inconexos, con un hueco negro en el medio”.

“El 9 de abril es una fecha con un punto ciego, donde todavía no sabemos que paso y tal vez por eso mismo se siguen contando cuentos sobre el 9 de abril”, señaló.

“Es una fecha construida a partir de teorías de conspiración: Que hubo dos tiradores, que hubo más, que hubo una complicidad de la CIA, que a Gaitán lo mataron los comunistas, los conservadores o los propios liberales (…) Cuando esto pasa es un hecho natural para la novela”, comentó el autor de la obra “La forma de las ruinas”.

Después del conversatorio la exposición “Archivo Gaitán” la abrió la embajadora de México en Colombia, Blanca Alcalá Ruiz, el gerente del FCE. Filial Colombia, Álvaro Velarca y el hijo de Lunga, para que el público colombiano la pueda apreciar hasta el domingo 27 de mayo próximo.

“Hoy más que nunca Colombia como México, estamos integrando en construir sociedades pacíficas (…) sabemos lo doloroso para Colombia estos años, estos esfuerzos que han hecho en tiempo reciente. México seguirá muy atento en acompañar a un país aliado y sobre todo a un pueblo hermano”, subrayó Alcalá Ruiz.

Fuente: Notimex


Gana mexicano III Concurso Iberoamericano de Ensayo

8 diciembre, 2017

Ciudad de México. Por su trabajo “Putrid tunas soleadas”, Rafael Esteban Gutiérrez Quezada, de la Ciudad de México, fue declarado ganador del III Concurso Iberoamericano de Ensayo para Jóvenes 2017 del Fondo de Cultura Económica (FCE), informó la editorial.

En un comunicado, explicó que el jurado, presidido por el peruano Juan Manuel Chávez e integrado por editores y miembros de las filiales del FCE en Argentina, Chile, Colombia, Perú y España, destacó que en su trabajo el mexicano se aproxima a la idea de Hispanoamérica con un agudo afán exploratorio y una profundidad que va de lo histórico a lo actual.

Recordó en su tercera edición, el Concurso Iberoamericano de Ensayo tuvo como tema a desarrollar Hispanoamérica y lo que significa actualmente como entidad cultural, lingüística y literaria, y que los 32 trabajos participantes se recibieron del 22 de mayo al 27 de octubre.

Refirió que en esta edición se destinaron menciones especiales para los ensayos “Hispanoamérica breve recuento”, de la mexicana Paulina Ibarra Trejo; y “Las cuerdas de un arpa”, del colombiano Rubén Darío Barreto Viana.

Destacó que el ganador recibirá como premio cuatro mil dólares, la publicación de su texto en “La Gaceta” del FCE y en la página electrónica de la editorial.

Recordó que este concurso busca fomentar el gusto por la lectura, el desarrollo en el campo de la escritura y el pensamiento crítico e independiente en torno a las obras de grandes escritores iberoamericanos.

Fuente: Notimex


Preparan homenaje a Ida Rodríguez Prampolini

27 julio, 2017

México. El Instituto Nacional de Bellas Artes informó que, organizado por la Secretaría de Cultura a través del INBA, “en fecha próxima” se realizará un homenaje a la investigadora y promotora cultural Ida Rodríguez Prampolini, fallecida la víspera.

En un comunicado, el INBA explicó que el reconocimiento a la también investigadora, historiadora y crítica de arte se llevará a cabo en la Sala Manuel M. Ponce del Palacio de Bellas Artes.

Recordó que la crítica de arte murió este miércoles en el puerto de Veracruz, ciudad que la vio nacer el 24 de septiembre de 1925, y ahora se le organiza este homenaje con el apoyo de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), el Fondo de Cultura Económica (FCE) y el Instituto Veracruzano de Cultura (Ivec).

Destacó que a la promotora cultural se debe la creación de instituciones como el Ivec, el Consejo Veracruzano de Arte Popular, 57 casas de cultura, 11 museos, dos escuelas de educación artística y 12 archivos.

Debido a sus aportaciones, recibió diversos reconocimientos, entre ellos el Premio Nacional de Ciencias y Artes, en el rubro de Historia, Ciencias Sociales y Filosofía; la Medalla Bellas Artes, el Doctorado Honoris Causa de la Universidad Veracruzana y el Premio Universidad Nacional.

La investigadora, autora de publicaciones como “La crítica de arte en México en el siglo XIX, 1810-1903”; “El surrealismo y el arte fantástico de México”, y “Presentación de seis artistas mexicanos: Gunther Gerzso, Kazuya Sakai, Sebastian, Mathias Goeritz, Vicente Rojo, Manuel Felguérez”, falleció este 26 de julio en el puerto de Veracruz.

Fuente: Notimex