Al reyecito sólo le faltó el foso con cocodrilos

marzo 9, 2021

Hay decisiones tan descabelladas de este gobierno que uno no puede distinguir la delgada línea que se ha pintado entre la ola de indignación que provocan… o la sonora carcajada que retumba ya casi en todo el Continente. Ambas, igual de críticas, igual de acedas, absolutamente negativas para el proyecto despótico del “caudillo”. 

Este ya no es un problema político ni electoral, ya trascendió, ya es un asunto que tiene que ver con la ética pública de la sociedad mexicana y la etiología de un partido en el poder. Ya no se trata de defender a un hombre para que se apodere del mando en una tierra maltratada, como es el estado de Guerrero. Se trata de todo un proyecto misógino y errático. Antidemocrático y represor. 

La capital nacional, amurallada, en calles, monumentos, edificios públicos, negocios privados, y en el domicilio particular del reyecito, un asiento de poderes extra constitucional y violador de decenas de leyes sobre el patrimonio histórico y cultural de la Nación, es francamente vergonzosa, causa un profundo sentimiento de rechazo en todos los ámbitos. La repulsa es generalizada. 

La valla del miedo 

En un santiamén, tan pronto los soldadores del Ejército pusieron el último remache en el muro de la ignominia, cientos de mujeres‎ arribaron al Zócalo capitalino para pintar sobre él los nombres de las mujeres acosadas y acribilladas por el feroz feminicidio, que también ha venido “como anillo al dedo” de la Cuarta Corrupción.  

Las burlas que no tardaron en llegar de todas partes fueron respondidas de una manera falaz por el empoderado: «Imagínense que no se cuida el Palacio Nacional y se vandaliza, qué imagen se da en el mundo, pero eso, que no se confunda, no es miedo». Desgraciadamente para él, sí se confundió, se equiparó con un miedo profundo. 

Desmadrocracia en acción 

Todos los pelotones de mujeres policías que Sheinbaum está preparando desde hace mucho tiempo para reprimir y provocar en la marcha del Día Internacional de la Mujer, más los granaderos avituallados con el gas pimienta de la abundancia para rociar a las féminas, más algunos grupos de sicarios que tienen que tomar cursos para reprimir la del día 21 de marzo, están en acción.  

Se trata de desbaratar todo intento por descubrir el pánico que se ha apoderado del régimen ante la inexorable llegada de las elecciones intermedias de junio próximo que amenazan con barrer con el modito de gobernar que ya es platillo de sorna mundial. ‎La desmadrocracia le han llamado por ahí.  La Cuarta Corrupción está apanicada. 

El 53% del padrón electoral 

‎La ciudad amurallada es la mejor visión de un gobierno y de un estilo de mando que ya no tiene nada que ver con los tiempos modernos. Es una imagen feudal, de la alta Edad Media, con empaladores fortificados, con puentes y dragones vigilantes de un poder temeroso de las reacciones populares. Es francamente ridículo y muy vergonzoso.  

Por un lado, refleja el miedo a las mujeres, que significan el 53% del padrón electoral y, por otro, refleja el odio hacia una población que no está conforme con el “caudillito” y no cree ciegamente en él, porque lo considera de baja estofa, porque piensa que no estaba preparado para gobernar un país como México. Porque piensa que lo está destruyendo. 

Una población que se da cuenta de que uno de los ejércitos particulares del que manda, el Cartel Jalisco Nueva Generación, ya está extendiendo sus dominios, dicen las agencias norteamericanas de inteligencia a estados circunvecinos, Michoacán, Zacatecas y Estado de México, para amedrentar, para influir decisivamente en las elecciones intermedias de junio próximo. 

Endurece el autoritarismo 

No sería nada novedoso, si observamos que en cuatro días acribillaron once candidatos y algunos líderes empresariales ‎que no eran fans de la Cuarta Corrupción. Si nos damos cuenta todos los días que las organizaciones criminales se han convertido también en las guardias de cuerpo del hombrecillo de Tepetitán. Si nos damos cuenta de que los capos son comandantes de ejércitos de mercenarios complicitados con el poder. 

Si nos damos cuenta de que la militarización creciente de la vida nacional tiene como principal objetivo endurecer las posiciones autoritarias del aparato gubernamental, para reprimir todo lo que pueda atentar contra la reelección del “caudillo”.  

Medios a modo de la 4T 

Los medios de comunicación pagados la aplauden, sin darse cuenta de que los que están en la mira son ellos. Que son el bocado predilecto del despotismo. Que están a milímetros de ser expropiados y absorbidos por la tiranía, para meter en ellos toda la basura informativa. 

Si nos damos cuenta de que México y su capital política, amurallada contra la democracia, ya está convertido en un estado de sitio. En una región apartada del mundo, criticada ferozmente por sus socios, próxima a recibir todas las sanciones posibles contra la ley eléctrica y los proyectos de energías sucias. 

Si nos damos cuenta de que fuera de México se nos observa como un país sin futuro inmediato posible, sólo sujeto a los que los electores definan el seis de junio en favor de regímenes abiertos, democráticos. Si no es así, ya estamos fritos. 

Por Salgado, burla mundial 

‎Desgraciadamente, México ya está confrontado con sistemas incluso monárquicos que respetan las libertades civiles, democráticas, políticas, sociales, de los grupos vulnerables, de los indefensos, de los reclamantes. De las garantías fundamentales del ser humano. 

‎Por tratar de defender a como dé lugar a un mamarracho del bajo mundo guerrerense, el tal Macedonio, inmiscuido incluso en delitos de lesa humanidad, todo el aparato de seguridad nacional de la Cuarta Transformación, de Audomaro Martínez, el jefe, para abajo, ha sido exhibido ante la mirada estupefacta del mundo. 

Por tratar de defender a ese sujeto atormentado, la Cuarta Corrupción está rebasada por la terca realidad. Los jefes y los operadores chafas están totalmente anonadados y estupefactos ante los retos. Y aunque algunos sepan qué hacer, no tienen los arrestos y el valor para decirle la verdad al “caudillo”. 

Pueden no oírlos o correrlos. Entrar en automático al limbo del congelador, ingresar a las cadenas de desempleo que con este régimen no tienen solución posible. Mejor escogen nadar de a muertito. Es una zona de confort que está prohibida al noventa y nueve por ciento de los mexicanos. ‎Ellos la pueden usar todavía unas quincenas más.  

El palacio feudal de la ignominia 

Vemos el miedo en los ojos, en los gestos, en los rictus, en todos los cariacontecidos del régimen que ya no saben cómo halagar al “caudillo” para conservar el empleo indigno. Vemos el miedo en las policías que están esperando descargar el garrote y el gas pimienta sobre sus compañeras de género.  Todo por defender a un mamarracho. 

Vemos el miedo paralizante en todo el país. Todos los aparatos de represión oficiales e informales del regimencito se han echado encima de los ciudadanos, acusándolos de que pueden votar en contra del hombrecillo acojonado que despacha y vive con sus amigochos en Palacio Nacional, en medio de un lujo que cualquier Corte monárquica envidiaría. Los miembros de esa claque sí son totalmente palacio. 

Hacen sus cosas en el palacio feudal de la ignominia.‎ Algún día las paredes tendrán que hablar. 

‎¿No cree usted? 

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