Civilización Caral desarrolló tecnología con respeto a la naturaleza

septiembre 26, 2021

El 1er. Ciclo Internacional de Conferencias: Primeras Sociedades Complejas, organizado por la Universidad Veracruzana (UV), a través del Museo de Antropología de Xalapa (MAX) y el Instituto de Antropología (IA), inició con la participación de Ruth Shady Solís, quien impartió la conferencia magistral “Los valores de la civilización Caral, para generar reflexiones en la sociedad actual”. 

La conferencia se desarrolló el 22 de septiembre y fue presidida por los organizadores: el director del MAX, Henri Noel Bernard Medina, y la profesora-investigadora del IA, Virginia Arieta Baizabal; la directora del IA, Yamile Lira López, y la coordinadora del cuerpo académico (CA) Arqueología del Paisaje y Cosmovisión, Lourdes Budar Jiménez. 

Además, hicieron acto de presencia la directora de la Facultad de Antropología, María Antonia Aguilar, y las investigadoras Anabel Ford, de la Universidad de California, Estados Unidos, y Ann Cyphers Tomic, de la Universidad Nacional Autónoma de México, quienes disertarán el 29 de septiembre y 6 de octubre, respectivamente. 

Por casi tres horas, la directora de la Zona Arqueológica Caral, cuyo currículo es vasto y contempla reconocimientos internacionales a su trayectoria, habló ante cientos de personas –principalmente de América, así como de varios países de Europa– de los hallazgos, investigaciones, desafíos y emprendimientos que ha desarrollado por alrededor de tres décadas (inició sus investigaciones en 1994). 

Explicó que Caral es una civilización que se formó en la parte norcentral del Perú hace cinco mil años y cuyos asentamientos son los más antiguos de una sociedad compleja en la región. 

La distinguió por: el acondicionamiento y manejo adecuado del territorio megadiverso, economía productiva excedentaria, asentamientos urbanos organizados, autoridades sociales y políticas, producción de conocimientos en ciencia y tecnología para dar solución a los problemas que caracterizan a este territorio, un importante rol de la religión en la cohesión social, y la interacción intercultural en condiciones de paz.

Caral en paz, interculturalidad y armonía con la naturaleza
A manera de contexto, precisó que hasta la fecha han identificado 25 centros urbanos de esta civilización, cuyas investigaciones las iniciaron en el Valle de Supe, donde consideraron, por los primeros resultados radiocarbónicos, que estaban los asentamientos más antiguos de una sociedad compleja hasta ese momento conocida en el Perú. 

Así, comenzaron con Caral, el sitio de mayor extensión, y paulatinamente han intervenido en los otros centros urbanos del Valle de Supe, en total son 11, y uno más ubicado al sur, Vichama, en el Valle de Huaura, dada su importancia. 

Habló de cada uno de los 12 centros urbanos donde trabajan para poder recuperar información que les permita comprender cómo fue la organización económica, política e ideológica que sustentó a esta sociedad, cuyas características denotan una complejidad social. 

Luego del recorrido por cada uno de los sitios, detalló los ocho valores de la civilización Caral para generar reflexiones en la sociedad actual: el primero es que vivieron en armonía entre ellos, como seres humanos, y la naturaleza. Tan es así que los centros fueron construidos sobre terrazas eriazadas, “hubo respeto por la naturaleza, nunca en el valle y fuera de cauces aluviales”. 

El segundo valor es que hubo un manejo apropiado del territorio, mediante la interacción y el intercambio. “Más allá de las diferencias étnicas, culturales, sociales, hubo una interacción permanente para beneficiarse; no era el deseo apropiarse a través de la guerra o acciones bélicas, ninguno de los centros urbanos tiene armas o murallas defensivas, pero sí encontramos una serie de materiales que indican el intercambio permanente”.

Autoridades universitarias y académicas presidieron la inauguración del ciclo

El tercero versa sobre la organización del colectivo social para la ejecución de obras de beneficio compartido, conducidas por las autoridades sociales y políticas; el cuarto trata de la identificación de problemas y la búsqueda de soluciones a través de la producción de conocimientos. 

Por citar sólo cinco ejemplos: frente al crecimiento demográfico, construyeron terrazas; ante la limitación del río, que sólo tiene agua entre noviembre y abril, hicieron siembra de agua y crearon manantiales; generaron variedades genéticas de algodón, obteniendo colores “impresionantes”, ya que en cuanto a producción agrícola fue al que más atención le dieron, para poderlo intercambiar con pescadores; crearon observatorios astronómicos, para registrar cambios y efectos en el planeta; idearon tecnologías constructivas sismorresistentes que se aprecian en construcciones tanto públicas como en viviendas. 

El quinto valor es la equidad de género y mostró esculturas antropomorfas donde es posible verificar las relaciones sociales complementarias que había; el sexto, trata del desarrollo integral del ser humano y asume tal interpretación porque han comprobado que le dieron mucha importancia a la música, “hemos encontrado conjuntos musicales”, refirió. 

El séptimo valor que detalló fue el de la interacción social con respeto a la diversidad cultural e ideológica, de esta manera mantenían intercambios con lo que hoy conocemos como Ecuador, Bolivia y Chile, así como con la costa, sierra y selva del propio Perú. “Eso no se hace en el presente y las poblaciones están abandonadas en el interior del territorio peruano (ahí hay pueblos abandonados y no hay desarrollo como lo hubo en el pasado)”.

¿Por qué Caral fue abandonado?
El octavo valor trata del rol de la religión en las relaciones y el noveno es el registro en la memoria social de las causas de crisis colectivas, para mitigar sus efectos en el futuro, en éste la especialista planteó: “¿Por qué fue abandonado Caral, después de tanto prestigio y avanzado conocimiento? Se ha concluido que fue un cambio climático de gran intensidad, y de acuerdo a los expertos puede durar, como mínimo, 60 años. El valle fue convertido en dunas, las tierras sin agua y las gentes sin posibilidad de continuar viviendo ahí”. 

Precisamente Vichama es un sitio de esa época de crisis de la civilización Caral y mostró imágenes de decoración mural en alto relieve del salón ceremonial (pero que también se presentan en otros edificios): en la parte inferior del friso se representa a los adultos muertos y con el cuerpo cadavérico, en la superior se ve a los jóvenes en danza ritual –se nota un pescado, lo que hace pensar que es el recurso marino lo que les ayudaba a sobrevivir–, pero sus cuerpos también están famélicos. 

Aprovechó para destacar lo mucho que tiene que aportar la arqueología en el tema del cambio climático: “Estamos recuperando evidencias de los efectos que este tipo de fenómenos naturales han tenido sobre los habitantes del planeta”. 

 Es más, ha encontrado en la bibliografía de que en el mismo periodo que se produjo el cambio climático en Caral y los centros urbanos fueron abandonados, ocurrió en Mesopotamia del norte. “No fue un cambio climático para América, sino de efecto mundial”. 

Ruth Shady también habló del trabajo que realizan con las comunidades, toda vez que tienen la visión de que los sitios arqueológicos deben ser preservados en un contexto social desarrollado “para que haya toda una comprensión de las poblaciones, en relación con esa historia, y puedan reflexionar cómo se vivió en el pasado, qué características tuvo el buen vivir y qué deben promoverse para tener en el futuro una mejor perspectiva y condiciones de vida”. 

Quien es considerada una autoridad en términos de arqueología y que incluso ha recibido amenazas de muerte por la defensa de los sitios de la civilización Caral (como lo compartió en la propia conferencia), cerró su participación con una expresión en quechua (la que fue lengua franca en la época precolombina del Perú y cuya primera generación se identificó precisamente en Caral): Nayra kunan pacha, que en español significa “La sociedad del presente debe recurrir al pasado para una comprensión más adecuada de la realidad social”. 

Quienes no se registraron para asistir a la sala de Zoom de este ciclo de conferencias pueden seguir el Facebook Live del Museo de Antropología de Xalapa. Anabel Ford hablará de “Paisajes tropicales y la compleja civilización Maya” el próximo 29 de septiembre; mientras Ann Cyphers Tomic, con alrededor de tres décadas de trabajo en el sitio San Lorenzo, Veracruz, capital de la cultura Olmeca, hará lo propio con “Colosal”, el 6 de octubre. 

Botón volver arriba