Construir desde las coincidencias

septiembre 14, 2021

La relación económica y comercial entre México y Estados Unidos pasa por un momento importante. Hemos avanzado en la implementación del tratado regional y en la recuperación de la producción tras los efectos de la pandemia de COVID-19.

Nuestra nación se mantiene como un destino atractivo para la inversión estadounidense, que representa el 50.8 % del total de la Inversión Extranjera Directa (IED) en el país. Además, en agosto, México continuó en el camino para consolidarse como principal socio comercial de la Unión Americana, con un intercambio de bienes que, de enero a julio de 2021, creció un 29 %, en comparación con el mismo periodo de 2020, y ascendió a 375,538 millones de dólares, con lo cual superó los niveles de 2019, previos a la pandemia. La tendencia positiva en el intercambio comercial y el flujo de las inversiones contribuyen a la recuperación de millones de empleos en ambos lados de la frontera.

Un hito en la relación bilateral es la reactivación del Diálogo Económico de Alto Nivel (DEAN), que tuvo lugar el pasado 9 de septiembre en la ciudad de Washington, D. C., y que forma el marco institucional idóneo para acordar acciones y estrategias que impulsen el crecimiento económico de Norteamérica, generen empleos, promuevan el desarrollo y contribuyan a reducir la pobreza en la región.

Un punto de coincidencia es que los gobiernos deben caminar juntos para construir una región más integrada y competitiva. Para ello, se estableció un Grupo de Trabajo Bilateral en Cadenas de Suministro, que identifique áreas de complementariedad, a fin de mantener su correcto funcionamiento ante posibles disrupciones, incrementar la competitividad regional y reducir vulnerabilidades en sectores críticos, entre otros aspectos.

Asimismo, se concordó en la importancia de promover el desarrollo económico, social y sustentable en el sur de México y América Central. Con ese fin, Estados Unidos dará cooperación técnica para atender las causas estructurales de la emigración en el norte de Centroamérica. Se trata de uno de los temas que el presidente Andrés Manuel López Obrador ha puesto en el centro de la agenda bilateral. En apoyo a este esfuerzo, las agencias estadounidenses contribuirán a fortalecer las cadenas de valor en esa región.

En este mismo sentido, un tema complementario y prioritario para México es invertir en la gente. En el encuentro, las delegaciones acordaron apoyar a las Pequeñas y Medianas Empresas (pymes) e incorporarlas en las cadenas regionales de valor, lo que permitirá llevar los beneficios del comercio a más personas. En nuestro país, el 79 % de los empleos dependen de las pymes, así que este punto es fundamental.

Igualmente, se convino realizar un esfuerzo para fortalecer las habilidades competitivas de las trabajadoras y los trabajadores de los dos países, a fin de responder a las necesidades que demanda el mercado laboral regional y, con ello, generar más y mejores oportunidades de empleo. La propuesta del presidente de México para promover el otorgamiento de visas de empleo temporales responde a tal necesidad, ya que permitirá crear un marco más propicio para la movilidad de trabajo en la región.

Otra cuestión central tiene que ver con asegurar las herramientas para la prosperidad futura. Para ello, se acordó centrar los esfuerzos en mitigar las amenazas cibernéticas de las cadenas de suministro y mejorar el flujo de datos entre México y Estados Unidos. Tanto en éste como en los otros objetivos, la colaboración con el sector privado será indispensable para que avance la agenda resultante del diálogo.

Es de reconocer la voluntad de la iniciativa privada nacional, representada en el sector mexicano del llamado CEO Dialogue, para trabajar en los temas establecidos en la agenda. En una reunión con personas funcionarias del Gobierno de México posterior al DEAN confirmaron su compromiso en este sentido.

La reactivación del DEAN es reflejo de la buena vecindad entre ambos países y el interés que existe para crear un futuro común más próspero. Dar continuidad a los trabajos en el marco de este mecanismo deberá ser una tarea cotidiana y complementa los esfuerzos que llevamos a cabo en el marco del T-MEC para impulsar el comercio intrarregional y fortalecer la competitividad de América del Norte. Desde el Senado de la República acompañaremos el trabajo del Ejecutivo y del sector empresarial, en aras de avanzar en la implementación de las prioridades económicas de México.

ricardomonreala@yahoo.com.mx

Twitter y Facebook: @RicardoMonrealA

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