“Estampas zapatistas” arroja nuevas luces sobre “El Caudillo del Sur”

Temimilcingo/Notimex.La presentación de Estampas zapatistas, en el Templo de la Asunción de esta localidad perteneciente al municipio de Tlaltizapán, en el estado de Morelos, representó un triunfo más para la dupla conformada por el dramaturgo Jaime Chabaud y la directora escénica Marisol Castillo.

Los aproximadamente 200 asistentes vivieron una experiencia gozosa al ver sobre los cinco escenarios alrededor del público un teatro no convencional, sino “su teatro”, pues más de una frase, anécdota, dato o hecho que ahí se presentó, fue reconocido de inmediato como parte de su historia familiar.

Con una temperatura de 36 grados, el espacio abierto de ese ex convento franciscano del siglo XVI hirvió por el calor humano convertido en entusiasmo que permeó los gruesos muros del recinto. Ahí, cerca de 20 actores amateurs de Mulato Teatro hicieron la obra, teniendo como socios a los grupos Vía Crusis Ticumán y Teatro La Luciérnaga.

Además de Armando de Macario y Bárbara Barberi, de Luciérnaga, quienes acompañaron todo el proceso con el diseño de luces y sonido, y la asistencia de dirección, respectivamente.

En entrevista con Notimex, Chabaud explicó que Estampas zapatistas lleva de la mano al espectador ante un Zapata poco explorado. “La ficción, la mitología, la tradición oral y la historiografía documentada que existe en torno a ese personaje, es llevada al escenario con el más estricto rigor teatral”, de acuerdo con el también investigador mexicano.

Estampas zapatistas arroja con frecuencia intermitente datos de la vida de ese líder revolucionario, sin ser una biografía; ofrece una cátedra enterada del México que le tocó vivir, sin ser una lección de historia, y arranca sonrisas leves y carcajadas batientes, sin ser una comedia. En síntesis, un triunfo de las artes escénicas sobre el espíritu humano.

Para el autor de la obra, es al mismo tiempo un homenaje a los hombres y mujeres que hicieron la Revolución del Sur. El texto en su conjunto es enérgico, apasionado, espejo del vigor que movió a Zapata en su lucha revolucionaria. El trabajo corporal refleja el repudio a los saqueadores, a los explotadores, y a los terratenientes de entonces.

Presentada en ocasión del centenario luctuoso del General Emiliano Zapata Salazar (Anenecuilco, 8 de agosto de 1879-Chinameca, 10 de abril de 1919), la pieza escénica Estampas zapatistas se estrenó el pasado 6 de abril en el atrio de la iglesia del pueblo de Ticumán, Municipio de Tlaltizapán, Estado de Morelos.

Los preparativos

Elenco, técnicos, talento y producción de esta pieza escénica llegó al atrio del Templo de la Asunción, joya de la arquitectura religiosa alrededor de las 16:00 horas para comer como la familia teatral que integran. Arroz guisado con carne de puerco en salsa de tomate verde y ciruelas amarillas, fue el alimento con el que comulgaron.

Antes de las 17:00 horas inició el ensayo general final, en el que se afinaron detalles. La maestra de actuación de la Asociación Civil Mulato Teatro y directora del montaje, Marisol Castillo, dio órdenes, instrucciones y consejos incesantes que sirvieron para que cada actor puliera su participación. La disciplina se hizo evidente en el grupo.

Más tarde, el cuadro de actores se retiró para vestirse y caracterizarse de sus respectivos personajes, antes del ingreso del público. Chabaud dio la primera, segunda y tercera llamada. Actrices y actores, desde niñas y niños que apenas despiertan a la adolescencia hasta adultos de más de 65 años, se reportaron listos.

Vestidos de colores vistosos y mucho vuelo, pantalones de campesino, camisas de manta, huaraches de correas, y accesorios revolucionarios (rifles, cananas y sombreros) entraron en escena. 

Antes de que el público ingresara al templo, los artistas se distribuyeron estratégicamente en actitud inmóvil, formando una galería viva de personajes revolucionarios. Los guías llevaron al público a sus asientos. Todo inició con una canción que reseña los años revolucionarios.

¿Quién sabía que Zapata perdió un dedo de la mano en un jaripeo? ¿O que Francisco I. Madero fue padrino de su boda con Josefa Espejo Sánchez? ¿Y que Don Fidencio Espejo Avelar, padre de Josefa, no lo quería por “revoltoso”? AL término de la función, más de 200 personas ya lo sabían, además de interesantes relatos de capital interés.

En esta época del año, en Temimilcingo, como en casi todo Tlaltizapán de Zapata, y en el resto del estado de Morelos, lucen hermosas las plantas de Tabachín, con sus anaranjadas flores que alegran la vista. Fragmentos del trayecto de Yautepec, donde está la residencia de Jaime Chabaud y Marisol Castillo, a Temimilcingo, luce estos ornatos.

El elenco de la obra está integrado por José Edgardo Montes de Oca Madrigal, Isidro Cuevas Romero, Eleuteria Guadarrama Hernández, Onney Labra Brito, Arnol Rafael Ramírez, Armando Zamora Mora, Alejandra Guadarrama Hernández, y Johana Arizai Castillo Valdivia, así como Marisol Zamora Guadarrama.

También actúan María de los Ángeles Martínez, Odett Dayana Sánchez Montes de Oca, José Ángel Montes de Oca Martínez, y de manera especial, el primer actor colombiano Michael Celis, quienes hacen gala de sus dotes en Estampas zapatistas, teatro comunitario campesino con duración de 70 minutos en escena.

Mulato Teatro, A. C.

Al cumplirse en 2019 el centenario luctuoso del General Emiliano Zapata, y consciente que su proverbio “Tierra y libertad” se mantiene vigente, la compañía Mulato Teatro A.C., que trabaja en hacer visibles, reconocer y valorar el pasado y presente de las mezclas culturales de México, indígena, europea y africana, ideó esta puesta en escena.

Además, y de acuerdo con Chabaud, buscar la reflexión acerca de la aceptación de la persona y de sus raíces, fomentando la inclusión y la diversidad cultural. En esta obra, suma esfuerzos con la compañía amateur Vía Crucis Teatro de Ticumán y la compañía profesional La Luciérnaga, Marionetas, para realizar el espectáculo mencionado.

“Con esta alianza realizamos actividades artísticas en el Estado de Morelos, con la finalidad de generar la construcción de identidades sociales para empoderar a cada mujer, niño y adulto, así como fomentar el amor al arte, a la tierra y a las raíces nacionales, con lo que se ayuda a restablecer el tejido social”, subrayó el dramaturgo.

Estampas zapatistas dará funciones durante 2019 en varias poblaciones de Morelos, como Anenecuilco, Yautepec, Temimilcingo, y Cuernavaca, concluyó Jaime Chabaud, autor de casi 130 obras teatrales y numerosos guiones para televisión y cine, cuya obra se ha traducido al checo, francés, portugués, alemán, búlgaro e inglés.

Entre otros reconocimientos y distinciones, ha obtenido el Premio Teatro del Mundo 2010 de la Universidad de Buenos Aires, el Premio de Dramaturgia “Juan Ruiz de Alarcón” 2013, y el Premio Nacional de Dramaturgia “Víctor Hugo Rascón Banda” 2006. En materia editorial, es fundador y director de la revista de teatro “Paso de gato”.

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