Exijámosle que cumpla ya con su responsabilidad

mayo 14, 2021

La humanidad salió ganando desde hace siglos cuando echó por la borda a los políticos moralinos que quisieron marcar las rutas del Estado. Los pequeños atributos de que hacían gala fueron desterrados de la historia para juzgar los legados de cada uno en el tiempo de cada cual. 

Han insistido demasiado, a falta de logros mayores y eficaces, en privilegiar a cambio las virtudes menores, muy menores, frente a los retos verdaderos de la sociedad. Siempre vociferan en las aldeas que no buscan reelegirse, cuando todas sus antiguas bases se desfondan ante las mareas de la corrupción rampante. 

Insisten una y otra vez en vivir en una República de cosas menores, derrotados en sus afanes de arrasar con los partidos de oposición, vislumbrando y deseando una tiranía desfasada, persiguiendo siempre las oportunidades que ya pasaron, para bien de todos. 

Desde hace cuando menos cien años, el asunto se ubicó en su exacta dimensión. El filósofo republicano José Ortega y Gasset dijo claramente que el político, en vez de privilegiar a troche y moche que no mentía, no robaba y no traicionaba, debía tener una clara concepción de lo que debía hacerse con el Estado. 

Hay perversión dondequiera que haya adoración: Ortega y Gasset 

Nada es más fácil de aparentar que la grandeza política, en función de insistir en observar, falsamente, reglas de comportamiento de librito, que no tienen nada qué ver con la conducción de una Nación, decía Ortega. Hay almas chicas que pertenecen al pusilánime y al mentiroso, y almas grandes que son patrimonio del magnánimo, ambas, especies diversas. 

Decía Ortega y Gasset que la honradez y la pudibundez son virtudes, sí, pero desaforadamente pequeñas. Frente a ellas, se encuentran las virtudes creadoras, de grandes dimensiones, las magnánimas. Que hay perversión dondequiera que haya adoración por lo que vale menos. Que no puede haber grandes hombres si se les juzga por recalcar pequeñas virtudes. 

Esta falsa disyuntiva, es la que ha llevado en los dos últimos años a confundir las partes con el todo. Posiblemente se deba a nuestra escasa formación sobre la política, que muchas veces preferimos, cuando es verdad, creer al que dice que no miente ni roba ni traiciona, cuando en realidad se aparta de los grandes logros que deben marcar la pauta en una Nación tan necesitada de verdad. 

Atributos menores que manipulan las verdaderas percepciones 

En política debe saberse con claridad hacia dónde debe enrolarse el rumbo de la República, y lo fundamental en el quehacer político es la creación, consolidación y sobrevivencia de las instituciones. La sanción severa que resulta de no observar lo anterior redunda en que por falsas moralinas e insensateces estamos desembocando en una República de cosas menores. 

Se requiere del gobernante visión política de fondo, capacidad de conciliar intereses contrarios y tener la clara idea de servir a la grandeza del Estado. Y todo esto se ha perdido en privilegiar atributos que manipulan las verdaderas percepciones. Estamos mal, y vamos peor. 

En tiempos de crisis general de ideas que naufragan entre arrebatos y confrontaciones provocadas hay sordera militante del Ejecutivo que no escucha ni atiende los reclamos básicos, frente a la deprimente condición de la política, la economía, las ciencias y la cultura, este asunto adquiere una seriedad mayor que debe justipreciarse. Está en juego nuestra supervivencia, como se ha dicho desde todos los flancos posibles. 

México requiere tan sólo un poco de seriedad y profesionalismo 

Las gracejadas, los ataques a periodistas, el discurso de odio, demasiado peligroso en la boca de un gobernante macartista que se envalentona con encuestas pagadas que hasta pueden atreverse a decir que quien las paga es el segundo mejor gobernante del mundo. Nada más falso. 

Absolutamente ridículo y agraviante, en momentos en que el país, sin brújula ni timón, se desangra en medio de la pandemia y las masacres autorizadas de los grupos impunes de narcotraficantes con una crueldad asombrosa para todo el mundo. México requiere un poco de seriedad y profesionalismo, materias ausentes del tinglado público.  

‎El encono provocado genera enfrentamientos que pueden desembocar en guerras civiles, como ésa que estuvo a punto de provocar Donald Trump al aferrarse al poder perdido, por miedo de ir a la cárcel. Como a la que se adhirió el “caudillo” por miedo a que Trun diera a conocer los términos que firmó de puño y letra en el Pacto de Impunidad celebrado en la Torre Trump poco antes de tomar posesión.  

¿Está en México el segundo gran gobernante del mundo? 

Los mexicanos hemos vuelto a caer en las trampas publicitarias pueriles, heredadas de la época de oro, cuando los gobernadores fronterizos hacían gala en ocho columnas y a primera plana de los diarios de haber obtenido el primer premio en Texas como cultivadores de flores de pompa. 

O en las épocas donde se presumía a bombo y platillo haber sido designado Míster Amigou por algún grupo de comerciantes gabachos, con desfile de honor y toda la cosa en alguna callecita de Falfurrias, Texas. O en las que hubo un grupo de gobernantes que fue llamado De Las Siete Dalias, por ser el nombre de la flor sin aroma más conocida en nuestros jardines de locura. 

Los atributos personales pueden ser si se quiere prendas de orgullo… personal. Pero en momentos como los actuales que no está la Magdalena para tafetanes suena a burla que el Ejecutivo haya publicitado una encuesta pagada que lo pone, previas entrevistas chuscas en lugares escogidos, como el segundo gran gobernante del mundo. 

Estas posturas además de ser inhumanas y carentes de ética, rayan en transgredir derechos humanos, cuando se distraen de atender la pandemia con todos los recursos disponibles y éstos se dirigen a ganar las elecciones intermedias. Podrían fincarse responsabilidades por delitos de lesa humanidad. Esto no es un juego al modito Tepetitán.  

Polariza, denuesta, alimenta el encono y quiere sacar raja política 

En los dos primeros años de este sexenio fallido ha quedado claro que el gobierno actual no tiene la capacidad ni la preparación para enfrentar los retos, el de la vacunación es uno de ellos. Y no se vale echar otra vez la carga al Ejército, para asumir que no haya vacunas ni el presupuesto disponible para comprarlas a tiempo. 

Para colmo, el video donde el Caudillo asegura que con ciento veinte mil dosis se vacunarán a todos los mexicanos, vino a echar sal en todas las heridas. Pero él se empeña en polarizar, denostar, alimentar el encono y pretender sacar raja política de esta lamentable situación.  

El voto en la próxima elección intermedia debe estar enfocado en rasurar las manos de los cretinos que creen dirigir al país. La agonía de esta situación lo reclama con urgencia e importancia del más alto nivel. 

¿No cree usted? 

Índice Flamígero: Vía electrónica recibí la tarde del miércoles 12 de mayo un par de misivas y la imagen de una licencia de conducir del estado de Florida a manera de identificación del interesado. La primera, firmada por William Gutiérrez Levy en la que autoriza al despacho Regino Abogados a representarlo en el proceso de derecho de réplica al escribidor. La segunda es propiamente la réplica y me señala textualmente lo siguiente: “Adrián Yosef Arellano Regino, en mi carácter de apoderado de William Gutiérrez Levy, artísticamente conocido como William Levy, con domicilio para para oír y recibir toda clase de notificaciones el ubicado en Guty Cárdenas 121-A, Colonia Guadalupe Inn, Alcaldía Álvaro Obregón, Ciudad de México, expongo: Hago referencia a la publicación de 7 de mayo del año 2021, realizada en el sitio web identificado como www.indicepolitico.com y, en específico, en la liga https://indicepolitico.com/linea-12-el-cubano-de-ebrard-los-hermanos-de-ica-el-tacano-slim/ con el encabezado ‘Línea 12. El cubano de Ebrard. Los hermanos de ICA. El tacaño Slim’. En esa publicación, Usted involucra a nuestro representado William Levy, en hechos absolutamente falsos, los cuales les han causado un agravio en la consideración e imagen que el público tiene de su persona. El señor William Levy no conoce a Marcelo Ebrard, no intervino en ninguna etapa del proceso de adquisición de trenes del metro de la Línea 12 ni en ninguna otra actividad con el entonces Gobierno de la Ciudad de México. Es por ello que, con fundamento en lo dispuesto por los artículos 1, 2, 3, 4, 7, 9, 10, 11, 12, 14, 17 y demás relativos y aplicables de la Ley Reglamentaria del artículo 6°, párrafo primero de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos en materia de derecho de réplica, le solicito se sirva reconocer la falsedad de la información publicada y hacerlo en el mismo espacio, con la misma importancia y párrafos que le dio a la falsa noticia publicada el pasado 7 de mayo de 2021, tanto en el sitio Web indicado como en la red social Twitter con el usuario @pacorodiguez”. Servido señores Gutiérrez Levy y Arellano Regino. 

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