Jenni Rivera no se olvida

Redacción/Notimex.- A unos días de celebrarse el séptimo aniversario luctuoso de la cantante Jenni Rivera, sus seguidores la recuerdan con respeto y amor. Tal es el caso de Carla Corina del Mazo Gutiérrez, quien ha hecho de su casa un verdadero altar en honor de la “Diva de la Banda”.

Fotografías, discos, pósters, boletos de conciertos y otros objetos de memorabilia dan vida a este homenaje que Corina ha creado en honor a su ídolo, a quien, aseguró, no olvidará jamás por la sencillez con la que la trató, además de por su música, que se le clavó en el corazón.

Previo a que se cumplan siete años de la muerte de la “Gran Señora”, el próximo 9 de diciembre, Carla compartió con Notimex la historia de cómo se convirtió en la fan número uno de la intérprete de música de banda, compositora, empresaria, productora y madre.

Enfermera de profesión y conocida como “La Fan de Jenni Rivera”, recuerda con gusto cómo el haber escuchado una canción de la “Diva de la Banda” le cambió la vida, pues la acercó al género del regional mexicano, pero también la llevó a vivir una gran experiencia al seguirla por los escenarios de la televisión.

“Me gustó su música, me gustó su forma de ser y comencé a seguirla, donde se presentara ahí estaba yo, en el Auditorio Nacional, palenques y por supuesto todos los programas de televisión, donde me permitieran el acceso”, apuntó sonriente y visiblemente orgullosa.

La historia de Corina comenzó de una forma espontánea, ya que tras escuchar La gran señora, uno de los discos más vendidos de la intérprete, sus letras le llegaron al corazón, y la llevaron a descubrir a una mujer de voz recia y fuerte personalidad.??

Desde entonces comenzó a coleccionar objetos de todo tipo, y logró hacer de su cuarto una especie de gran santuario dedicado a la intérprete de Inolvidable, el cual ahora siempre luce con unas flores al pie de una fotografía, para desearle buen viaje donde quiera que esté.

La muerte de la artista permeó en lo más hondo de su corazón, incluso sus familiares temían que pudiera suicidarse, pues estuvo muy deprimida tras el accidente aéreo que terminó con la vida de la cantante el 9 de diciembre de 2012, cuando regresaba a la capital del país para participar en La voz… México, programa al que la fanática acudía con regularidad.

“Creo que en ese tiempo tantas galletas me subieron unos kilos”, dijo mientras observa sus manos, y su muñeca derecha, donde se hizo un tatuaje con el nombre de la artista. «Era como un sueño”, abundó la joven, “hasta aquel trágico 9 de diciembre, cuando esperaba a Jenni Rivera en los foros para grabar el programa y no llegó.

“Estaba todo listo para comenzar las grabaciones; yo llegué muy temprano a las instalaciones de Televisa, creo que desde las siete de la mañana y estuve ahí hasta las 12, que fue cuando dijeron que el avión donde venía estaba desaparecido”, comentó.

Aun con la tristeza que le provoca hablar del tema, y con la voz entrecortada, mencionó que fueron las horas más angustiantes y dolorosas, en las que pedía un milagro, mismo que no llegó, pues horas después se confirmó su muerte.

El fanatismo por la intérprete de Querida socia, que para muchos se diluye con el tiempo, para Corina sigue más presente que nunca, “porque ella siempre estará en mi corazón y mis recuerdos, porque siempre se acercó a sus fans”.

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