La migración modifica el patrón de consumo de drogas

noviembre 2, 2021

Redacción/El Demócrata. David Bruno Díaz Negrete, director de Investigación y Docencia de Centros de Integración Juvenil, A.C., disertó en el X Foro de Investigación-Acción para la Prevención del Consumo de Drogas “Celebrando una década del foro y Reviva”, realizado por el Instituto de Ciencias de la Salud (ICS) de la Universidad Veracruzana (UV). 

El psicólogo social impartió el 28 de octubre la conferencia  “Hacia un balance de la investigación sobre el consumo de drogas en México: la experiencia de CIJ”, y compartió los estudios que se han realizado desde esta área a lo largo de varias décadas, mismos que analizan el abuso en el consumo de sustancias ilegales y su dependencia a ellas por parte de la población, además de las alternativas de tratamientos a estas situaciones.  

En el año 2000, por ejemplo, se realizaron proyectos de investigación con población migrante, tales como indígenas, migrantes en retorno y transmigrantes centroamericanos –que ingresan a México en su tránsito hacia otro país–, y se analizaron las trayectorias, los factores de riesgo y protección, y el impacto de la migración en la conyugalidad y parentalidad.  

Los resultados arrojaron una modificación del patrón de consumo de sustancias prohibidas en el destino migratorio con incremento del uso de las llamadas “drogas fuertes” como la cocaína y la heroína, cuya peligrosidad de ingesta a corto plazo es mayor. 

En el mismo año se estudiaron casos de consumidores de drogas que se encontraban bajo tratamiento, con énfasis en aquellos casos en donde las madres de éstos ejercían la jefatura de familia en solitario. 

En 2010 se analizó el uso de drogas y la exposición a la violencia de estudiantes de educación media superior, para lo que realizó encuestas a integrantes de este sector de la población que habitan en ciudades con altos índices de violencia. 

Desde hace casi dos años las investigaciones están vinculadas con la pandemia de Covid-19, y se ha abordado el cambio de patrón de consumo, las condiciones psicosociales de jóvenes adultos durante la contingencia, la violencia contra las mujeres y los trastornos afectivos, y las experiencias adversas que ocurren en el hogar. 

También se han realizado estudios relacionados con la aplicación de programas en línea, en los que se manejan temas como la prevención del uso de drogas en medios digitales, y la evaluación de procesos de intervenciones preventivas y de proyectos de terapias cognitivas conductuales a distancia.  

El especialista destacó que el consumo de drogas es un problema real y complejo en el que intervienen un gran número de factores, ante lo que es indispensable abordarlo desde diversas aristas para brindar alternativas de solución. 

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