Ley General de Educación Superior

abril 7, 2021

A principios de marzo se expidió la Ley General de Educación Superior (LGES) de nuestro país, reglamentaria del artículo tercero de nuestra Carta Magna. Los objetivos de la LGES establecen la obligación del Estado de garantizar la educación superior; contribuir al desarrollo social, cultural, científico, tecnológico, humanístico, productivo y económico del país; distribuir la función social educativa; impulsar la mejora continua; tener una visión de Estado para el desarrollo de las políticas públicas; establecer criterios para el financiamiento; y regular la participación de los sectores público, social y privado.

En la LGES se destaca que las universidades e instituciones autónomas se regirán por su Ley Orgánica respectiva, su normatividad derivada, además de las disposiciones de la propia LGES. También resalta que las iniciativas o reformas a las leyes orgánicas deberá resultar de consultas a la comunidad universitaria, órganos de gobierno de la universidad y su máximo órgano de gobierno colegiado.

Con estas disposiciones, la Universidad Veracruzana (UV) está obligada a retomar este ejercicio colegiado dado que al momento contamos con dos leyes, la Ley Orgánica y la Ley de Autonomía. Para estar en sintonía con las nuevas disposiciones y no estar desfasados es esencial que la Ley de Autonomía se incorpore a la Ley Orgánica. Si bien hay un trabajo previo realizado y presentado a la H. Congreso del Estado de Veracruz, que aún no emite su dictamen final, considero que se deben hacer nuevos ajustes para una mejor armonía con la LGES.

La LGES menciona que la obligatoriedad de la educación superior corresponde al Estado, quien también diseñará políticas para garantizar el acceso a la educación superior a toda persona que acredite el bachillerato y que cumpla los requisitos que establezcan las instituciones de educación superior. Este es un punto medular para la UV.

Los aspirantes que cada año buscan un lugar en la máxima Casa de Estudios de Veracruz se enfrentan a una cruda realidad: los espacios disponibles son limitados, en general se admite al 40% de ellos. El hecho de que 60% de los aspirantes quede fuera es una injusticia social y una desproporción que ya no va acorde a la nueva LGES.

En el nuevo paradigma de mi proyecto para la Rectoría de la UV contemplo impulsar la atención a estudiantes de acuerdo con los lineamientos de la LGES, que es lograr una cobertura universal con equidad y excelencia.

Dentro de los criterios para orientar a la educación superior se mencionan, entre otros, la inclusión a todos los grupos sociales, colocar al estudiante en el centro del proceso educativo, la transparencia y rendición de cuentas, el respeto a la autonomía, a la organización administrativa, a la libertad académica, a la libertad de examen y a la libre discusión de ideas. Todos estos atributos, y los demás señalados en la LGES, serán la base sobre la cual se integre el nuevo paradigma para conducir a la Universidad Veracruzana.

Si bien varios de ellos están en marcha, en el nuevo paradigma vamos a consolidar aspectos relacionados a la consideración de los contextos regionales, la divulgación del conocimiento, la responsabilidad ética, la perspectiva de género, la cultura de la paz, la internacionalización y el respeto, cuidado y preservación del medio ambiente y la biodiversidad.

La nueva LGES menciona, en detalle, el fortalecimiento a la ciencia, tecnología e innovación, mediante la formación de nuevas investigadoras e investigadores, la creación de infraestructura, así como el apoyo para la realización de investigación e innovación científica, humanística y tecnológica, y para la divulgación de la ciencia.

Una mención notable es que las autoridades educativas promoverán, ante las instancias competentes, el acceso a los recursos para estas tareas, hecho notable porque considero que la gestión de recursos para la investigación tiene que impulsarse considerablemente con un esfuerzo institucional y no ser exclusiva de los clásicos esfuerzos individuales que a mi parecer, además de tortuosos, han abierto una gran brecha de desigualdad en este rubro entre las diferentes instituciones de educación superior del país.

Mi esfuerzo, en el nuevo paradigma para conducir a la Universidad Veracruzana en el ámbito nacional, será promover activamente que la consecución de recursos para la investigación científica, tecnológica y humanística sea institucional, acompañando, también de manera estrecha, a los valiosos esfuerzos individuales.

Además del acceso universal a la educación superior, otro aspecto que resalta la nueva LGES es la gratuidad, que se identifica como la acción del Estado para eliminar progresivamente los cobros a estudiantes, al mismo tiempo de fortalecer la situación financiera de los programas educativos.

Se resalta que la transición hacia la gratuidad no afectará las finanzas de las instituciones públicas de educación superior, y que las universidades e instituciones autónomas serán las que propondrán los mecanismos para la transición gradual hacia la gratuidad, sin afectar el cumplimiento de sus fines ni finanzas.

Bajo esta visión, el nuevo paradigma para dirigir a la UV propondrá desde el primer año de la administración una eliminación progresiva de cobros y un crecimiento al acceso universal con la meta de que el cumplimiento total se consiga en el periodo rectoral de cuatro años. Ese ritmo nos permitirá conocer permanentemente los ajustes requeridos en cada momento. La LGES implanta nuevos retos que nuestro nuevo paradigma está dispuesto a enfrentar.

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