Presentan ‘El grafópata o el mal de la escritura’ de Gonzalo Lizardo

julio 31, 2020

La Jornada. Según el escritor Gonzalo Lizardo, la mejor manera de hablar de la vida es hacerlo mediante libros, películas, canciones, el arte en general, porque a través de ellos podemos referir experiencias que no son nuestras pero que compartimos.

“El arte no está peleado con la vida, como mucha gente dice. Es lugar común decir que la realidad supera a a ficción, pero la ficción ordena la realidad, la predice, le da forma, la hace comprensible”, aseguró.

El narrador, ensayista e investigador literario zacatecano (Fresnillo, 1965) presentó este jueves su más reciente libro, El grafópata o el mal de la escritura, en el cual reúne una serie de ensayos en torno a la relación entre el arte y la vida a partir de esa enfermedad benigna que en su opinión es la creación literaria.

En esta colección de textos sobre literatura, música y cine, el autor comparte lo que ha aprovechado y aprendido de sus lecturas y relecturas de autores como Joyce, Borges y López Velarde; en la escucha atenta de temas que van desde Cri-Cri hasta Brian Eno y Arvo Pärt; y lo visto en filmes de cineastas referenciales como Buñuel y Tarkovsky.

La presentación consistió en una mesa redonda transmitida por las redes sociales de Ediciones Era, sello editor del volumen, en la cual participaron también los escritores Ana García Bergua y Luis Jorge Boone.

Para García Bergua, esta obra de Gonzalo Lizardo, disponible actualmente sólo en formato electrónico, es una evocación a El grafógrafo, de Salvador Elizondo, debido a esa obsesión por la escritura, de la escritura per se de la cual no puede salirse.

Definió que se trata de un libro en el que todo gira muy borgianamente alrededor del tema de la escritura y cuenta con una serie muy variada de dispositivos literarios, pues no sólo está conformado por ensayos, sino también por un decálogo del narrador y aforismos.

“Tiene un tono muy especial –señaló–, porque son textos escritos, armados y ordenados en sentidos muy diversos, pero a la vez muy unidos por ese afán por la escritura, lo que ésta oculta y las cosas que hay en ella, además de que está estructurado como un artefacto”.

De acuerdo con Luis Jorge Boone, El grafópata o el mal de la escritura es un trabajo sobre la dualidad y la otredad, debido a que los ensayos hablan de la doble naturaleza de todo y una realidad inestable, pero también sobre la comunión.

“La literatura y los libros ordenan nuestra vida aunque no queramos ni nos demos cuenta; y si nos damos cuenta, lo hacen de una manera que está más allá de la voluntad”, dijo.

“De eso se trata este libro. El grafópata, como lo dice el autor, es aquél que está herido por la creación, por el arte de la literatura (…) Es una enfermedad que consiste en una continuidad y una circularidad, una correspondencia entre vida y escritura”.

Gonzalo Lizardo precisó que este conjunto de ensayos no es producto de un acto voluntario, sino de un proceso en el que fue descubriendo con el paso del tiempo qué es la grafopatía.

“No es un libro de tesis, porque no trato de demostrar algo que ya sabía, sino que se trató de descubrir a lo largo de los años un concepto que de alguna manera definía lo que yo hacía”, destacó.

“Lo que yo hacía era producto de una especie de pasión, no es un acto de la voluntad, sino un acto que uno padece (…) Cuando pensé en el mal de la escritura no quería decir que era algo maligno, una enfermedad ni una patología, sino una condición”. 

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